Mostrando entradas con la etiqueta Rolls Royce. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rolls Royce. Mostrar todas las entradas

La Historia de Dos Autos "Reales"

Por: Francisco Mejía-Azcárate
Mientras mi esposa se deleitaba admirando por la televisión la moda, la exuberancia, el lujo, y las vestimentas de los asistentes de la boda del año en Londres, yo en cambio, tenía más interés por observar los vehículos en que estos personajes se desplazaban, y el primer automóvil que llamó poderosamente mi atención fue el muy clásico Rolls-Royce Phantom IV, modelo 1948/1950, en el que la futura esposa del Príncipe Harry, Meghan Markle, arribó a la Capilla de San Jorge, el día de su boda.



Rolls-Royce Phantom IV, entrando a la Capilla de San Jorge (Castillo de Windsor)
Este Rolls-Royce Phantom IV de 1948/1950, en el que la nueva duquesa de Sussex fue conducida a la ceremonia religiosa, en la Capilla de San Jorge, es posiblemente el auto con mayor valor sentimental de toda la exclusiva colección de vehículos de la Reina Isabel II – Se trata del mismo auto que el Rey Jorge VI, ordenara en 1948 a la exclusiva marca británica para su hija, la entonces Princesa Isabel, Duquesa de Edimburgo, hoy Reina Isabel II del Reino Unido. También fue el primer Rolls-Royce que tuvieron la Reina Isabel II y el Príncipe Felipe, quienes están casados desde 1947, lo que demuestra cuán especial es este automóvil, para la familia real.

Meghan Markle, desciende del Rolls-Royce Phantom IV, el 19 de mayo de 2018


Con una carrocería realizada por H. J. Mulliner & Co., en Bedford Park, Chiswick, al oeste de Londres, esta bella limusina de 7 plazas, con código de chasis 4AF2 y código de diseño 5034 / 7162 es única, pues ninguno de sus 17 ‘hermanos’ comparte el mismo código de diseño. Aunque el carro fue entregado en el palacio de Buckingham el 6 de julio de 1950, es técnicamente modelo 1948, año en que se comenzó a construir, pero se registra como modelo 1950, además, es un vehículo estatal, razón por la cual no tiene ningún tipo de placa o licencia exterior – A pesar de haber sido ordenado por el Rey Jorge VI para su hija, pertenece al Estado, al igual que los otros dos Rolls-Royce, tres Daimler, dos Bentley nuevos y una moderna SUV “Range Rover LWB Landaulet” de motor eléctrico que tiene la reina en el garaje del palacio, siendo el Phantom IV el más antiguo de todos. El resto de la flota la conforman los denominados autos de soporte, entre los que se encontraba un todoterreno Land Rover Defender, modelo 2002, que la Reina solía conducir hasta hace un par de años cuando lo cambió por una SUV Bentley Bentayga, la cual conduce ocasionalmente, especialmente cuando está en jornadas de caza. Recordemos que la Reina cumplió 92 años el pasado 21 de abril.

Rolls-Royce Phantom IV, modelo 1948/1950
En 1951, se le modificó el asiento del conductor, haciéndolo movible, para que el Duque de Edimburgo, con su gran altura, pudiera conducirlo. Recordando eventos muy especiales, podemos afirmar que el 10 de abril de 1952, la Reina fue conducida en este automóvil a su primer compromiso real: La presentación de ‘Maundy Money’ en la Abadía de Westminster, también llevó a la reina a la apertura del parlamento británico en 1954.

Inicialmente, el Phantom IV, era de color ‘Verde Valentín’ con una franja roja en ambos lados, pero fue repintado en vino-tinto y negro en 1952. – En el interior, la silla delantera era de cuero azul oscuro, pero luego fue re-tapizado en paño de lana mohair de color azul oscuro, sin embargo, en 2015, para la boda del Príncipe William, todo el interior fue re-hecho y la parte delantera volvió al original cuero azul, y la parte trasera fue tapizada en cuero napa de oveja color hueso, incluyendo las carteras de las puertas. El carro fue equipado con una caja de cambios automática en 1955 y su capó está adornado por la versión arrodillada del Espíritu de Éxtasis, estatuilla presentada en 1934 y utilizada desde entonces como mascota de la marca. Es de anotar que cuando el Phantom IV, es llevado a Escocia, la mascota es reemplazada por una estatuilla de un león. 

El Espíritu del Éxtasis, el adorno de capó
De los 18 Phantom IV fabricados, H. J. Mulliner & Co., carrozó nueve de ellos, así: Este que fue el primero, Tres para el Generalísimo Francisco Franco, de España, (5 plazas, 7 plazas y convertible), uno convertible para Mohammad Reza Pahlavi, Shah de Iran, tres para el Emir de Kuwait Abdullah III Al-Salim Al-Sabah, y uno para la hermana de la Reina Isabel II, la princesa Margarita Condesa de Snowdon, entregado en Clarence House en Julio de 1954 , que en ese momento tuvo un costo de £8.500, equivalentes a £162.714, en 2018.

Rolls-Royce Phantom IV, modelo 1948, en una concurrida calle londinense
Volver a ver este clásico y bello Phantom IV, después de haber llevado a Kate Middleton, en 2011, durante su viaje a Westminster Abby para la boda real con el Príncipe William, confirma dos cosas: Que los encargados de la colección de automóviles ‘reales’ en el Palacio de Buckingham, son verdaderos especialistas en el cuidado y mantenimiento de estos vehículos, lo cual salta a la vista por si solo con la apariencia de esta reliquia rodante, y que la inclusión de Meghan Markle en la línea de miembros de la familia real es absoluta y verdadera porque no cualquiera tiene el privilegio de ser transportado en el auto preferido de la Reina Isabel II.

Meghan Markle, se aleja del Rolls-Royce Phantom IV, el 19 de mayo de 2018
El Phantom IV es el único automóvil Rolls-Royce equipado con un motor de 8 cilindros en línea, que era potente pero también podía andar largas distancias a muy baja velocidad, una característica importante para los autos ceremoniales y de desfile. Este, en su momento fue el modelo más exclusivo de Rolls-Royce y uno de los más elitistas de la historia automotriz. El nivel de exclusividad es superlativo cuando conocemos que solo se fabricaron dieciocho unidades hasta el año 1956, y que ninguna compartió su código de diseño. De todos los Phantom IV producidos, diecisiete fueron vendidas únicamente a miembros de la realeza y jefes de Estado. En la actualidad, dieciséis de ellos viven sus días como autos de colección y se conservan en museos y colecciones públicas y privadas. Habría que ver cuántos de ellos están en las mismas condiciones de estética y desempeño como este viejo de 68 años en el que vimos llegar a la nueva Duquesa de Sussex.

La historia nos cuenta que cuando Rolls-Royce introdujo este modelo, el Reino Unido pasaba por un periodo de escases, recesión y reconstrucción, como consecuencia de los estragos dejados por los múltiples bombardeos de la Luftwaffe, durante la 2da Guerra Mundial, que recién había terminado en 1945. ‘Wikipedia’, nos ilustra que los primeros dos chasis fueron diseñados y fabricados en la vieja planta de Rolls Royce en Clan Foundry y los otros 16 se hicieron en las más modernas instalaciones de Bentley en Crewe, en el noroeste de Inglaterra, donde durante el conflicto bélico se fabricaron unos 25.000 motores ‘Rolls Royce Merlin’ utilizados por los aviones de la ‘Royal Air Force’ que valerosamente contuvieron a los nazis y evitaron la invasión alemana a sus costas. 

El otro carro que me llamó poderosamente la atención fue el usado por los recién casados, una vez dejaron el Castillo de Windsor, dirigiéndose al lugar de la recepción nocturna en la cercana Frogmore House. Se trató de un Jaguar E-type, modelo 1968, convertido por ‘Jaguar / Land Rover Classic Works, a totalmente eléctrico y revelado por primera vez en 2017 en Londres, durante el evento Tech Fest, en medio de la promesa que todos los vehículos de producción de la marca serán eléctricos para 2020.

Los novios dejando el Castillos de Windsor y dirigiéndose a Frogmore House a disfrutar de la fiesta

Descrito como 'El auto más hermoso que se haya hecho jamás' por Enzo Ferrari, el Jaguar E-type personificó el glamour y la emoción de los años 60. Así, 50 años después, el “Jaguar E-type Concept Zero” honra el espíritu de esa edad de oro al tiempo que inspira a los entusiastas de los autos clásicos a adoptar las nuevas tecnologías con cero emisiones para seguir tan vigentes y encantadores en los años venideros como lo es hoy, este E-type.

Este antiguo Jaguar E-type Roadster Serie 1.5, del año modelo 1968, al que inclusive uno de sus anteriores dueños le había reemplazado su motor original por un motor americano V-8, fue restaurado y convertido a eléctrico con un revolucionario tren de potencia ‘Concept Zero’ que ofrece el estimulante rendimiento que se espera de un Jaguar E-type, pero que produce cero emisiones. 

Tablero de mandos renovado del Jaguar E-type Roadster ‘Concept Zero’, Serie 1.5 – Modelo 1968

El tren motriz de iones de litio totalmente eléctrico es de un tamaño comparable al motor de 6 cilindros en línea original de Jaguar y está ubicado en el mismo lugar para una distribución de peso y maniobrabilidad óptimos, conservando las características de rendimiento de los vehículos originales, y de paso ahorrándole 80 kg de peso.

Moderno tren motriz de iones de litio totalmente eléctrico
En lugar de un depósito de gasolina, la tapa esconde el enchufe para cargar las baterías con corriente eléctrica
En la obligatoria prueba del arrancón o pique de semáforo, este bólido eléctrico registra 5.5 segundos de 0-100 kph, un segundo más rápido que un E-type original de la Serie 1, nada mal para dar un paseo por los jardines del Castillo de Windsor, u otra de la propiedades de la realeza británica.

La estructura, la suspensión y los frenos de este E-type son todos idénticos al vehículo de fábrica, lo que significa que la experiencia de conducción debe ser lo más parecida posible a la magia original de E-Type. “Estas conversiones son totalmente reversibles y se pueden aplicar a cualquier Jaguar clásico propulsado por un motor XK construido entre 1948 y 1992”, dijo Tim Hannig, Director de Jaguar / Land Rover Classic.

La combinación del antiguo volante de madera y los materiales modernos del tablero de mandos es muy agradable
Por supuesto, el ‘Concept Zero’ no tendrá ese característico rugido gutural de los originales, y su alcance se limita en la vida real a unos 270 km por carga, pero es un proyecto interesante del que el director de J/LR Classic, Tim Hannig dice: “Esta combinación única crea una sensación de conducción impresionante. Esperamos la reacción positiva de nuestros clientes mientras investigamos como llevar este concepto al mercado".

Así se ve el maletero o bodega, lleno de tecnología, peor aún hay espacio para un caucho de repuesto
Este Jaguar E-type Roadster ‘Concept Zero’ usa la tecnología desarrollada para la nueva SUV Jaguar I-Pace, que recién salió a la venta en 2018. Convertir este E-type fue una apuesta publicitaria fantástica, aunque nadie realmente está seguro, si el Príncipe Harry pagó las £375.000 que cuesta la conversión de este vehículo en las nuevas instalaciones de ‘Jaguar / Land Rover Classic Works’, o fue un regalo de bodas de parte de la firma británica. Jaguar había declarado que la decisión de utilizar la tecnología ‘Concept Zero’ en la producción de muy bajo volumen dependerá por completo de la demanda, pero por lo visto, muchos entusiastas y coleccionistas cuyo músculo financiero se los permita, optarán por emular los gustos del Príncipe Harry.

Jaguar E-type Roadster ‘Concept Zero’, Serie 1.5 – Modelo 1968
___________________________________________________________

El "Fantasma del Amor"; - Un Rolls-Royce abarrotado de obras de arte, un palacio rodante

Francisco Mejía-Azcárate 
En 1926, el deseo de Clarence Gasque de regalarle a su esposa Maude el más fantástico y costoso automóvil jamás fabricado convirtió a este sofisticado y rico ejecutivo, en un verdadero Romeo y en una leyenda que aún trasciende. Este proyecto que duró 10 meses se inició cuando este caballero estadounidense, director financiero de la compañía norteamericana Woolworths, residenciado en Londres, compró un chasis con su respectivo tren de rodaje a Rolls-Royce por £ 1.600, y se lo entregó al carrocero Charles Clark de Wolverhampton, dirigido en ese momento por un Sr. Barnett, indicando que quería que el diseño del auto fuera inspirado en el arte francés. 

Roll-Royce Phantom I – Modelo 1926
Mientras luchaba por inspirarse, el Sr. Barnett visitó el Museo “Victoria and Albert” de Londres, donde se encontró con una silla de carruaje que perteneció a Marie Antonieta. Con esto en mente, los artesanos de Aubusson, Francia, comisionados por Barnett dedicaron los próximos nueve meses a tejer un tapiz para cubrir los asientos traseros, tapiz este que costo £ 500, equivalentes a US$ 2.430, en ese entonces, que era mayor al costo promedio de una muy buena casa de tres habitaciones en los Estados Unidos en 1926. (http://www.thepeoplehistory.com/20s-homes.html)

Fotografías desde diferentes ángulos del Roll-Royce Phantom I – Modelo 1926
El tapiz de gobelino francés, con escenas que representan el período Rococó y el Barroco tardío, está acompañado de querubines desnudos pintados en el techo; además, para relajarse en sus viajes con chófer, el Sr. y la Sra. Gasque podían hacer uso de un hermoso gabinete/bar, cargado con los mejores licores europeos del momento. El carro cuenta con un tocador para maquillaje, luces interiores lujosas, asientos que se pueden esconder para generar mayor espacio en el habitáculo, un reloj francés en ‘doré de bronce’ y paneles de chapa en madera satinada. Otras características lujosas incluyeron los montajes de bronce dorado hechos a mano por el fabricante de plata Elkington, de Birmingham, y en honor a los orígenes franceses de la familia Gasque, Barnett ideó un falso escudo de armas a petición suya, que se aplicó a las puertas traseras. 

Parece más un carruaje diseñado para Luis XVI, que para una dama de la vibrante década de 1920´
Se trata, sin duda, de un Rolls-Royce lleno de arte considerado como un palacio rodante que llegó a ser en su momento el automóvil más costoso de todos los tiempos en el que el Sr. Clarence W. Gasque definitivamente no se midió en gastos, con el único fin de asegurarse de que su esposa estuviera adecuadamente impresionada.

La exuberancia del interior de este automóvil Roll-Royce Phantom I, no tiene rival
En esta fotografía se aprecia claramente el magnífico tapiz de gobelino cuyo costo fue exorbitante para la época. Los detalles pintados a mano en los apliques de madera satinada parecen extraídos de algún rincón del Palacio de Versalles
A mediados de la década de 1920, un libra esterlina costaba US$ 4.86 y este asombroso automóvil por el que en su momento pagaron £ 6.500 (US$ 31.590), fue rápidamente apodado “El fantasma del amor”, y tomó diez meses para completarse - tres veces más que el período normal para un Rolls-Royce en esos tiempos, y fue entregado a la pareja residenciada en Londres en abril de 1927. Si trasladamos su costó al valor del dinero de hoy, cuando una libra esterlina cuesta tan solo US$ 1.23, podríamos decir que equivale a £ 356.000. (US$ 437.880).

Clarence Warren Gasque y su esposa Maude posando frente al famoso “Fantasma del Amor”
La historia cuenta que el Sr. Gasque le dijo al personal de Charles Clarke que no quería saber nada del carro durante su periodo de fabricación, a pesar de que era el Rolls-Royce más caro que jamás ordenado. La pareja disfrutó feliz el vehículo durante 18 meses porque el Sr. Gasque murió a la temprana edad de 54 años. La Sra. Gasque, una heredera de Woolworth, dedicó su vida al bienestar de los animales y al vegetarianismo, utilizando el automóvil hasta 1937, cuando fue guardado. El carro permaneció sin uso hasta 1952, cuando fue vendido a Stanley Sears, un coleccionista de Rolls-Royce y padre del destacado y casi eterno piloto de carreras británico Jack Sears, fallecido el 26 de agosto de 2016.

Se puede apreciar el reloj francés en ‘doré de bronce’, el área del conductor y el falso escudo de armas en la puerta
A mediados de la década de 1980, el carro fue vendido a un coleccionista japonés por £ 1.000.000., otra cifra asombrosa para la época, y existen rumores que luego se vendió por el doble de esta cifra a otro caballero japonés que más tarde tuvo problemas financieros. Despues de eso, no se supo más del carro hasta que apareció en los EE.UU. en 2002 y luego fue llevado de vuelta a Inglaterra, donde ha permanecido desde entonces. En agosto de 2016, la emblemática casa de subastas automovilísticas, “Bonhams”, compró el carro, por una cifra desconocida, con la intención de subastarlo en diciembre 4, de 2016, subasta que se llevó a cabo en el “Palacio sobre ruedas” de Londres y el carro encontró un nuevo hogar tras una puja que dejó caer el martillo en la no despreciable suma de € 800.000. (US$ 833.000).

Fotografía de los últimos propietarios del Roll-Royce Phantom I, antes de ser adquirido por Bonhams
Rob Hubbard, especialista ‘Senior’ en automóviles y subastador de Bonhams, dijo: "Es probablemente el Rolls-Royce más caro jamás fabricado, recordemos que costó £ 6.500 en 1926”. "En el viejo mundo del automóvil, este Rolls-Royce es muy conocido y tiene uno de los interiores más magníficos jamás fabricado”. “La parte posterior de su interior es una obra de arte y un pedazo de historia, es como entrar en una finísima mansión georgiana”.

Tres fotografías que ilustran perfectamente este fastuoso Roll-Royce Phantom I, mientras lo alistaban para la subasta

El OCCCCC presenta el Rolls Royce modelo 1929, línea 20/25, de su socio Donald McGregor




Nuestro entrañable amigo Donald McGregor, de origen inglés, residió en el barrio El Peñón de Santiago de Cali, por varios años, a principios de la década de los setenta. En esta ciudad desempeñó labores como profesor de idiomas en el Centro Colombo Americano e instituciones afines. Hoy Donald, ya para jubilarse, reside en un predio rural, en cercanías de Henham, en el condado de Beccles, Gran Bretaña, sitio en el que se le conoce como un destacado restaurador de automóviles antiguos y clásicos y gran aficionado, como ninguna otra persona de esa región, a la recuperación de motocicletas históricas. De las últimas posee algunas producidas por las marcas BSA, Matchless, Ariel, BSA, Royal Enfield y BMW. En la actualidad Donald trabaja para la Public Administration International Ltd., entidad desde la cual procura asesoría a entidades gubernamentales. Dentro de sus labores habituales le corresponde desplazarse periódicamente a Kabul, Afganistán y a otros países del medio oriente, con el fin de cumplir misiones riesgosas y complicadas. En su juventud nuestro invitado de esta semana trabajó para el Museo de la Real Fuerza Aérea en Hendon, norte de Londres, institución en la que obtuvo su licencia de Piloto Privado y se certificó como buzo de mar abierto, con especialidad en la búsqueda de naufragios originados en los barcos hundidos durante las actividades bélicas de la 2ª. Guerra Mundial. Durante su permanencia en Cali tuvimos la oportunidad de acompañarlo, en numerosas oportunidades, cuando como aprendiz de piloto Donald alquilaba aviones pequeños en los que recorría rutas aéreas que incluían viajes al interior de la selva del Pacifico colombiano, hasta llegar al Istmo de Panamá.


Silueta del capot del Rolls Royce 1929, línea 20/25

En 1995 Donald se enamoró de un coche marca Lea Francis modelo 1924, del cual efectuamos una crónica digital, pero ahora, finalizado enero de 2013, este importante coleccionista nos dió una gran sorpresa: se compró el sueño de millones de hombres y mujeres en el mundo: un espectacular Rolls Royce modelo 1929, línea 20/25, que fue lanzado al mercado mundial en el Salón Olympia organizado en Londres, en ese mismo año. Se trata de una excelsa joya automotriz, de inconmensurable valor histórico, merecedora de ser expuesta en cualquiera de los más importantes Museos de Autos del mundo. Donald nos envió las fotos inéditas que se acompañan a este texto, tomadas en el predio rural dónde reside, sitio adónde llegó recientemente su vehículo, un verdadero clásico. Los invitamos a disfrutar de las gráficas, esperando que muy pronto, cualquiera de los usuarios adscritos al Blog del OCCCCC pueda trasladarse a la Gran Bretaña pues Donald, con su característica sencillez y generosidad, prometió que a todos los que lleguen a su predio les permitirá conducir su maravilloso Rolls Royce, aún si se trata de una prueba en las carreteras "destapadas" que circundan su residencia campestre, sin limitación alguna.

Primera foto tomada el día en que el RR llegó a Henham
Parrilla con diseño reminiscente de la arquitectura griega
Costado derecho del Rolls Royce. Silueta sobria y elegante
Acerca del Rolls Royce de Donald McGregor

El modelo 1929, línea 20/25 de Donald se encuentra prácticamente en el estado en el que salió de la fábrica cuando fue construido. En la última década se le hizo trabajo de mantenimiento al motor y a la coraza del radiador. También se le remplazaron algunas piezas de la suspensión y de la dirección que estaban desgastadas. De resto el vehículo es exactamente igual a como dejó las dependencias de la fábrica de la Rolls Royce. Jamás ha sido restaurado. La historia del auto es la siguiente: el chasis, que porta el # GSR 40, fue enviado a la RR el día 30 de julio de 1930 por la firma Barkers Ltd., una empresa de gran prestigio, a la cual la RR le delegaba la construcción de los chasises. Se cree que el motor fue fabricado en el transcurso de 1929. En esa época se estilizaba el comisionar a terceros parte de la fabricación del automotor.
.
El motor, tal y como salió de la fábrica
En el recipiente de color negro se almacena el aceite de reserva
Accesorios varios originales (marcados con letras en alto relieve) y caja de la dirección (derecha y abajo)


El Rolls Royce de Donald es un modelo 20/25 denominado el "Sedanca de Ville" y está identificado con las placas GK 2169, desde cuando fue matriculado ante la autoridad competente. El auto dispone de un espacio para el conductor y un pasajero que lo acompaña. En la parte de adelante se puede recoger el techo cuando hay buen clima, mientras que en la parte de atrás, ocupada por los pasajeros, el coche tiene un techo rígido y fijo. Entre el espacio de adelante y el que ocupan los pasajeros atrás, existe un ventana que puede ser subida de abajo hacia arriba y viceversa. La ventana aísla el compartimento de los pasajeros, del que ocupa el conductor y su acompañante, ofreciéndoles absoluta privacidad, pues así los primeros no puede escuchar lo que dicen los últimos. El RR posee carrocería tipo "Saloon".

Escultura y logo clásico del Rolls Royce



En 1929 la RR ofrecía cursos especializados que duraban dos semanas para que los conductores y los propietarios aprendieran a manejar adecuadamente los vehículos que se comercializaban. El RR de Donald fue expuesto al público, por primera vez, en el Motor Show del Salón Olympia de Londres en octubre de 1930. El 14 de octubre del mismo año el RR recibió autorización de la fábrica, después de haber pasado todos los test y exámenes técnicos, para ser entregado a su primer propietario Míster A. B. Horne, un empresario teatral, que usaba el nombre artístico "Anmer Hall" y vivía en Cambridge. Anmer Hall es el sitio donde nació A.B. Horne, lugar en el que durante el transcurso de este año se residenciarán William y Kate, la Duquesa de Cambridge. Después del primer propietario el auto fue adquirido por una señora de apellido Cheshire, quién moraba en Balconbee, en el condado de Sussex. Entre otros accesorios el RR trae un velocímetro en el compartimento de los pasajeros, que también posee la tapicería original.


Vista del sofá trasero que aloja a los pasajeros. En el espaldar del sofá delantero, a la izquierda, aparece instalado el velocímetro que le permite conocer al pasajero la velocidad del RR; encima del velocímetro se encuentra la manivela con la cual se sube la ventana que aísla el pasajero del conductor 


La silla del conductor está forrada en cuero color azul. Es un auto muy complicado de manejar e implica un número importante de procedimientos para ponerlo a andar, de tal forma que se debe seguir una agenda similar a la que implementan los pilotos para poner un avión en movimiento. El 20/25 tiene un motor de 6 cilindros en línea, identificado con el # V9M, con capacidad de 3.600 centímetros cúbicos, caja mecánica de 4 cambios y transmisión trasera. La velocidad máxima en carretera abierta es de 105 kms/hora y las lámparas delanteras, controladas con una palanca instalada debajo de la silla del conductor, se desplazan hasta 20 grados para iluminar con mayor precisión el objetivo señalado por el conductor.



Close-up de la escultura que adorna el radiador

Perfil de la escultura alada desde otro ángulo

Proceso de encendido y puesta en marcha del RR 20/25

1. Presione el pedal destinado para que se lubrique el chasis;
2. Abra el suiche del tanque de la gasolina;
3. Abra el suiche de la ignición;
4. Hale el choque al extremo;
5. Abra el control de mezcla del combustible y colóquelo al máximo;
6. Hale el acelerador de mano;
7. Instale el temporizador de la ignición;
8. Presione el pedal de encendido;
9. Cuando se encienda el motor mueva el suiche de ignición a "carga";
10. Fije el temporizador de ignición en 3/4;
11. Coloque el control de mezcal en "normal";
12. Desactive el choque y
13. Abra el control del radiador para permitir el paso del aire

El Rolls posa al pie de la casa rural de Donald. Se identifica
con la placa GK 2169 que posee desde 1930

Lubricantes del RR y otras curiosidades

El aceite mineral recomendado para el motor es el SAE 50 (monógrado), aun cuando el fabricante sugiere que en la época del invierno y cuando la temperatura esté muy baja, se use el SAE 30. Donald le coloca a su motor aceite Castrol GP 50. El RR usa gasolina corriente, no de alto octanaje. El último propietario del RR ha detectado ciertos problemas con la gasolina que se vende en Inglaterra pues la misma posee un 5% de etanol, fenómeno que está perturbando el funcionamiento de la máquina. La situación se pondrá más dificultosa, en el futuro, pues el gobierno inglés ordenó que se venda gasolina con el 10% de etanol, en todas las estaciones de servicio de combustible, a partir del 1 de abril de 2013. Donald concluye que la gasolina con etanol le hace daño al carburador y lo peor es que cuando el auto reposa por mucho tiempo, sin funcionar,  se generan depósitos de agua en el tanque de combustible, los cuales provocan oxidación en el tanque y en las tuberías que conducen el combustible al motor. En la actualidad el gobierno británico le ha hecho importantes concesiones a los propietarios de los vehículos calificados como históricos: a) si el coche fue fabricado antes de 1973 está exento de impuestos; b) si fue construido antes de 1960 no tendrá que realizar la revisión técnico mecánica anual y c) los costos de las primas de los seguros, por ley, equivalen a la 1/3 parte de lo que pagan los vehículos modernos.


Relojes y controles instalados en el impecable tablero del Rolls Royce
Suiche para iniciar el extenso proceso de encendido. Llaves marca Yale


Las llaves que usan los Rolls Royce para abrir el suiche de encendido son fabricadas por Yale, la conocida marca de cerraduras domésticas. La llave del suiche también sirve para abrir las puertas del auto y las dos cubiertas que componen el capot, lo cual facilita el acceso al motor. La batería que usa el RR es de 12 voltios (la plaqueta reza 12V, 730 Amps, 90 Amps). Es menester destacar que cuando se enciende el carro y después de que el mismo ha recorrido más de 100 millas, el conductor puede lubricar todo el sistema de la suspensión, hundiendo a discreción un pedal designado para tal efecto que se encuentra instalado debajo del tablero. Así las cosas el auto no debe someterse al engrasamiento periódico, por parte de terceros, como sucedía con otros vehículos de la época. Finalmente, para despedirnos, incorporamos copia de la Tarjeta de Propiedad del RR, en la cual figura el nombre del orgulloso propietario Donald Mcgregor.





Tarjeta de Propiedad del RR


La Historia del Rolls Royce de Allen Swift “Un regalo para toda la vida”


Investigación y edición Francisco Mejía-Azcárate

El empresario Allen Swift, de West Hartford, Connecticut, USA y la Sociedad de Museos de la ciudad de Springfield, Massachusetts, se contactaron por primera vez en 2002. Ese contacto se hizo posible a través de la red de coleccionistas de vehículos Rolls Royce y ya para entonces Allen Swift tenía 99 años de edad. El señor Swift, deseaba encontrarle un lugar a su Rolls Royce Piccadilly Phantom 1 Roadster de 1928, el cual había poseído y conducido por 74 años. Confiado en la capacidad de la Sociedad de Museos de Springfield para cuidar su automóvil y además contar la historia de la planta de Rolls Royce en Springfield, Swift prometió donar no solo su flamante vehículo sino también el edificio, si encontraban uno adecuado para sus propósitos.

Allen Swift y su Rolls Royce Piccadilly Phantom 1 Roadster de 1928 (Foto de 1999)
En el verano de 2005, la Sociedad de Museos de la ciudad de Springfield, se enteró que el antiguo edificio “Verizon”, localizado en la calle Chestnut #85, próximo a los museos de la ciudad, estaba a la venta. Joseph Carvalho, presidente de la Sociedad de Museos de la municipalidad de Springfield y Guy McLain, director del Connecticut Valley Historical Museum en Springfield, explicaron al señor Swift, la conveniencia de adquirir ese edificio para anexarlo al conjunto de museos del condado de Springfield. En Septiembre de ese mismo año, el abogado del señor Swift, confirmó que el centenario empresario donaría US$1.000.000.00, para comprar el edificio y crear allí un nuevo museo de historia, eso sí, con la condición de albergar en el mismo su venerado Rolls Royce Piccadilly Phantom 1 Roadster de 1928 y de crear todo un pabellón dedicado a contar la historia de la planta de “Rolls Royce of America Inc.”, la cual se fundó a principios de 1919, enSpringfield, Massachusetts, con la intención de abastecer la naciente e insaciable demanda de los norteamericanos por estos formidables automóviles. 

“La creación del nuevo Museo de Historia de Springfield, fue un objetivo a largo plazo de la Sociedad de Museos de Springfield, Massachusetts. En 2005, unos meses antes de su muerte a la edad de 102 años, el señor Allen Swift, donó un millón de dólares para la compra del antiguo edificio de oficinas de Verizon, adyacente al campus de Museos de Springfield, para crear el nuevo museo” dijo Joseph Carvalho, el día de su inauguración en 2007. Y es que Allen Swift, era una verdadera leyenda entre los coleccionistas de Rolls Royce por ser el dueño más antiguo de un Rolls Royce en el mundo y por ser la persona que mas años había sido propietario de un automóvil de esa marca. En reconocimiento de ese hecho, la compañía ‘Rolls Royce Motors’ le hizo entrega de una estatuilla en cristal llamada “Spirit of Ecstasy” en la reunión anual de Rolls Royce en 1994. El señor Swift, recibió de su padre, a la edad de 25 años, el hermoso automóvil como regalo al terminar su carrera universitaria. El Rolls Royce, con matrícula S273FP, fue fabricado por la marca en Estados Unidos y se mantuvo en servicio por 77 años, hasta Octubre de 2005, cuando Swift murió a la edad de 102 años.

Vista lateral del Rolls Royce Piccadilly Phantom 1 Roadster de 1928 (Foto de 1978)
En su momento, un carro de tal marca y características se vendía por US$13.700.00, equivalentes a unos US$170.000.00 de hoy en día. Si en la actualidad pudiéramos valorar este carro a precio de coleccionista en una subasta actual, muy seguramente pasaríamos la cifra del millón de dólares.

Así luce el Rolls Royce en un destacado rincón del nuevo Museo de Historia de Springfield, Massachusetts
Vista frontal izquierda del Rolls Royce Piccadilly Phantom 1 Roadster de 1928 (Foto de 2011)
A pesar de que el señor Swift, es la persona que más tiempo tuvo en su poder un vehículo en el mundo, el Rolls Royce llegó al museo con solo 170.000 millas (273.000 kms) y en perfecto estado de conservación. “El vehículo fue usado casi que a diario por el señor Swift”, dijo a una revista especializada Frank Cooke, su mecánico de confianza y la única persona comisionada para hacer cualquier arreglo al vehículo desde 1978, cuando lo llevó a su taller en el Estado de Nueva York, para que le quitaran la carrocería del chasis y le restauraran todas las piezas, lo cual incluía pelar y repintar el chasis con pintura electro-estática de Dupont, lijar y pintar también con pintura de Dupont la carrocería en su color verde original a dos tonos y restaurar el interior, especialmente el cuero de los asientos y los apliques de madera africana del tablero.

Vista lateral derecha del Rolls Royce Piccadilly Phantom 1 Roadster de 1928 (Foto de 2011)
“Una vez terminado el trabajo, lo llamé personalmente para decirle donde quería que le llevara el carro y me respondió, no se preocupe que yo lo recojo”. En ese momento el señor Swift tendría unos 75 años de edad y era un caballero muy dinámico y de aspecto atlético; cuando llegó al taller le dio una buena mirada al auto, agradeció a todos los implicados, pagó la cuenta y preguntó cual era la ruta más fácil para llegar a la Avenida Merritt Parkway. Había llegado con su chofer por la autopista interestatal, pero prefirió regresarse por la Avenida Merritt Parkway, una calle de cuatro carriles y muchas curvas, sintiendo que era más apropiada para su reluciente Rolls Royce color verde”. “Ya no construyen carros como estos y no existen propietarios como los de antes, que vaina”. El señor Swift heredó y dirigió hasta su muerte una empresa de más de dos siglos, fundada por su abuelo, dedicada a la compra y venta de metales preciosos. El dinero nunca le fue esquivo, siempre fue un hombre rico y aunque tenía con que comprar un Rolls Royce nuevo, nunca lo hizo. Alguna vez un periodista cubano le preguntó en Miami, porque seguía conduciendo el viejo automóvil y respondió: “Por respeto a mi padre quien me dio todo lo que tengo, porque me siento a gusto conduciéndolo y porque me gusta que todo el mundo me distinga, cuando paso por cualquier calle de mi ciudad, acudo a misa o voy al cine, todo el mundo sabe que allí estuvo el señor Swift; eso sí cuando voy a visitar el médico, me transporto en el Cadillac de la compañía, no quiero que salgan a decir que el señor Swift está enfermo” y se echó a reír. 

En 1919 Rolls Royce compró una fábrica en los Estados Unidos, más exactamente en Springfield, Massachusetts, cuna de inventores y artesanos, para la producción del Silver Ghost. Inicialmente, los carros se producían exactamente iguales al diseño británico, pero con el pasar del tiempo, el modelo recibió más y más componentes estadounidenses. La calidad de estos componentes nunca fue inferior a la inglesa pero sí superior en muchas oportunidades.

Fábrica de Rolls Royce en Springfield - Rastros del signo es lo único que queda luego de más de 75 años (Foto de Abril de 2009) 
Muchos carroceros del Este de Estados Unidos como Brewster, Willoughby, Merrimac y Hollbrook se beneficiaron de esta nueva fábrica y construyeron una gran cantidad de carrocerías que posteriormente fueron ensambladas en los chasises de los Rolls Royce. Entre las carrocerías estándar producidas en los Estados Unidos, se incluían las siguientes: Pall Mall, Oxford, Picadilly Roadster, Mayfair y Riviera Town Car. Durante el tiempo que se fabricaron les fueron incorporando componentes específicos, tales como los sistemas de encendido americanos marca Bosch, llantas fabricadas en Estados Unidos, cableado y bombillas General Electric, etc. A partir de 1925, el modelo americano se empezó a fabricar con volante o timón a la izquierda y se le montó una nueva transmisión de 3 velocidades con una palanca central. Para muchos coleccionistas, los Rolls Royce de Springfield, son mejores que los Ingleses.