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La Mini Manía Ecuatoriana

Posando al pie de un Mirage F1M53 en el Museo de la Fuerza Aérea EcuatorianaLas Minis de paseo en Cumbaya, suburbio de Quito.

Recibimos de don Alfredo Serrano Alvarez, reconocido coleccionista y restaurador de autos antiguos y clásicos de Quito, las dos fotografías que anteceden, las cuales dan testimonio de la afición que existe por las Minis en la hermana República del Ecuador. Se distinguen el Mini Authi amarillo 1300/1975 de Jorge Restrepo; el Mini blanco 1000/1977 de Gustavo Duque; el Mini Cooper rojo 1300/1978 (Sport Pack Replica) de Alex Bustos y el MiniCord azul 1300/1993 de Alfredo, a quién agradecemos muy sinceramente su interés y disposición.

Mini Cord JC MK4 1995

A Edgar Duque López, arquitecto recién graduado de la Universidad de San Buenaventura en Cali lo persigue el # 13. Pero no por la mala suerte. No. El es uno de los 13 felices propietarios de las últimas 13 Mini Cord que se produjeron en la planta de la Mini en Venezuela en 1995. Desde su cercana adolescencia Edgar soñaba con una Mini, pero en vista de que no la podía adquirir, se consolaba con los modelitos a escala que del auto de sus sueños ofrecía la sección de juguetería de los Almacenes Éxito. Su fortuna cambió para siempre durante el último semestre de la esforzada carrera profesional. Descubrió, literalmente abandonada por su primer y único dueño en el Taller de Hernán Franco de la ciudad de Medellín, la Mini Cord 1995 de placas MLV381 que llegaría a ser suya. El aspecto del auto, sin embargo, era absolutamente deplorable: no tenía el parabrisas; el motor difícilmente prendía y apenas si exhalaba gases pues el propietario, un verdadero afiebrado, a costa de imprimirle la máxima velocidad la había dejado prácticamente inerte; carecía del equipo de aire acondicionado; la carrocería se encontraba en muy mal estado, atrofiada y desfigurada, amén que presentaba huellas imborrables y profundas heridas dejadas por cientos de carreras ilegales graduadas con espeluznantes huidas nocturnas ante la súbita presencia de la policía de tránsito. Las llantas convencionales, más lisas que un pedazo de vidrio, eran el testimonio del manejo rudo que se le dio a la Mini al estilo de los más afamados conductores de la categoría Nascar. Aún así Edgar no fue inferior al reto y el desafío que ofrecía el auto concebido por Alec Issigonis, el cual fue rediseñado por el legendario John Cooper. En menos de 2 años y contra todos los obstáculos, quebrando la férrea resistencia que caracteriza el gremio que asiste las restauraciones, Edgar nos premió con la presencia en las principales avenidas de Cali de su Mini Cord, la cual ahora desfila con toda la pompa del caso portando la heráldica JC, de John Cooper, tal y como debe ser.