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La Station Wagon de Sergio Arango Otero

Por: Hugo Suarez Fiat
Recientemente estuvimos en Medellín, Antioquia, participando en la 5ª Versión del Concours d´Elegance y en el XXX Encuentro Nacional de Clubes de Automóviles Antiguos y Clásicos, en los que los coleccionistas de los autos antiguos de la República de Colombia se esmeraron en presentar lo mejor de lo mejor de los coches de antaño, propósito que superó todas las expectativas y dio cuenta del extraordinario alcance, la jerarquía y la superación de los restauradores nacionales, quienes día a día se profesionalizan y mejoran los referentes que servirán de guía a los que nos seguirán en el futuro. 

Un ejemplo preponderante y ejemplarizante de la calidad de la restauración paisa, calificada de cien (100) puntos por los conocedores y declarada fuera de concurso, fue la que realizó Carlos Mario Álvarez, tornillo por tornillo, en su Porsche Speedster 356 de 1956, del cual el OCCCCC se ocupará más adelante, en un artículo bien especial. Pero dos automóviles que nos llamaron poderosamente la atención, no por su restauración, sino por su extraordinaria conservación fueron el Cadillac color habano, carrocería convertible modelo 1954 que se exhibió durante el Concours d´Elegance y la soberbia, única y excepcional Station Wagon, de la marca Mercury modelo 1961, línea Commuter, que nunca antes habíamos visto y llegó al XXX Encuentro, por sus propios medios. 

Cadillac Eldorado Convertible Coupé (Automático) (Serie 6267 S) – Modelo 1954 // Automóvil conservado
Quedamos absolutamente sorprendidos y atónitos no solo por su estado actual sino por su extraordinaria concepción tecnológica, que para la época en la que fue construida, con toda seguridad, se convirtió en la favorita de los consumidores norteamericanos, quienes buscaban automotores en los que estimulados por el “boom” de la postguerra, ofrecieran espacios amplios en los que se pudieran albergar familias numerosas. Nos dimos a la tarea de averiguar sobre la tradición de este excepcional vehículo y encontramos varias sorpresas que nos dejaron absolutamente impactados.

Mercury Commuter Station Wagon Super Economy 6, modelo 1961
Obsérvese la persiana o parrilla con 4 lámparas
La Mercury Commuter Station Wagon Super Economy 6, llegó a Colombia en el año de 1961. Fue traída al país por el Agregado Militar de la Embajada de la hermana República del Ecuador, quién la usó por muy poco tiempo, pues rápidamente fue trasladado para que desempeñara funciones diplomáticas en otra nación, evento que lo forzó a vender el automotor cuando sólo tenía 2.000 kilómetros de recorrido en el odómetro.

Doña Margarita Uribe Portocarrero de Moore
En ese preciso momento el señor Jaime Moore De Mendoza, padre del reconocido coleccionista bogotano Robert Moore Uribe, Presidente del CLAC, se percató de que la gigantesca camioneta estaba para la venta e inmediatamente, después de pagar el precio exigido por el militar, la adquirió y legalizó su traspaso ante las autoridades competentes, teniendo en mente obsequiársela a su señora esposa, doña Margarita Uribe Portocarrero de Moore, quién desde el primer día en el que tuvo acceso a la cabrilla del automotor y hasta el día en el que falleció en 2.003, la disfrutó plenamente, sin que jamás sufriera un accidente.

Tanto fue su desvelo y el respeto por la Station Wagon que a lo largo de su vida ella misma la lavaba y en algunas oportunidades la brillaba, usando para el efecto las facilidades que le concedía el amplísimo garaje de su residencia, ubicada en la ‘Calle 85 con Carrera 8ª’ del Barrio El Retiro, en Santafé de Bogotá y no permitía que personas ajenas a su entorno hicieran tal labor, la cual se convirtió en una fortísima tradición familiar.

Puerta del baúl con letrero distintivo
Doña Margarita privilegió especialmente a su hijo Robert, el único descendiente al que desde su adolescencia le permitió conducirla, cuando ella no lo hacía. El vehículo fue atendido, cuando padeció alguna falla mecánica, que fueron muy pocas, en las dependencias del Servicio Casa Toro en la capital de la República. Eventualmente se le reparó el motor, después de miles de kilómetros recorridos, pero sus propietarios originales no recuerdan quién fue la persona que atendió la urgencia. La Mercury Commuter no hizo periplos largos, en la época en la que era usada por la familia Moore. En algunos fines de semana la Station Wagon viajaba desde Bogotá hasta Chía o a Chocontá y que se recuerde su jornada más larga, por carretera, en la época de doña Margarita, fue la que hizo hasta el puerto de Girardot.

Vista carrocería costado izquierdo y baúl
Guardabarros delantero derecho
Persiana, capó y parabrisas envolvente
Durante la revisión ocular que le hicimos a la camioneta solo detectamos la ausencia del logo Commuter en el costado derecho de la carrocería. Y supimos por boca de su actual propietario que la única pieza del coche que fue actualizada, fue su tapicería, pero solo en el área que ocupa el paño, pues el resto del material se encuentra intacto.

Guardabarros delantero izquierdo / Copa
Es preciso mencionar aquí, que algún tiempo después del deceso de doña Margarita en 2003, la familia Moore Uribe tomó la decisión de enajenar el vehículo y por fortuna encontró, un destinatario inigualable. Se trató del gomoso y afiebrado arquitecto y ganadero bogotano don Sergio Arango Otero, nieto del ilustrísimo doctor Luis Angel Arango, renombrado dirigente de la época, muy conocido de Jaime Moore De Mendoza, el padre de Robert, quién desde que la recibió la convirtió en la “niña” de sus ojos y la ha perpetuado y protegido a un extremo tal, que el vehículo luce casi que idéntico al momento en que la recibió de sus anteriores dueños, hace más de tres (3) lustros, lapso durante el cual la usa periódicamente, para beneplácito de los coleccionistas, de los historiadores y de los aficionados al tema de los autos antiguos. La Station Wagon recientemente hizo su último recorrido entre Bogotá y Rionegro y retorno a la capital del país, el pasado fin de semana, sin que la legendaria camioneta sufriera ningún percance.

Logo distintivo en la Mercury
Una anécdota hermosísima rodea la Station Wagon. Consiste en que cuando la familia Moore le enajenó la Mercury a Sergio, su nuevo propietario, le impuso la condición en el sentido que él debe conservar, en la guantera, los guantes de cabretilla que usaba doña Margarita para conducir el auto, hasta el día en que lo venda o disponga del automotor. Se trata de un homenaje a doña Margarita, quién permanecerá presente en la memoria de todos, con la preservación idónea de una prenda tan personal, en el vehículo que tanto quiso y usó a lo largo de su vida. Sergio duplicó el homenaje que le impusieron los anteriores propietarios, bautizando el vehículo con el nombre de “Margarita”.

Tapa original del tanque de la gasolina // Stop derecho y vista parcial del baúl
Vista panorámica de la Mercury Commuter Station Wagon Super Economy 6, modelo 1961
Como corolario de esta crónica proponemos que para los futuros Concours y Encuentros Nacionales, se incluyan obligatoriamente, dentro de su protocolo, premios que destaquen a las personas que como es el caso del arquitecto Sergio Arango Otero, con un excepcional esfuerzo y perseverancia, tanto en tiempo como en dinero, protegen el legado que les entrega el destino, en este caso un deslumbrante “monumento histórico rodante”, denominativo con el que distinguimos a esta clase de automotores desde hace más de una década, al interior del Obelisco Classic Car Club de Cali, Colombia, OCCCCC.

Fotografía posterior de la Mercury Commuter Station Wagon Super Economy 6, modelo 1961
Características técnicas de la Mercury S. W. 1961
  • Carrocería de 5 puertas
  • Caja mecánica de 3 cambios
  • Transmisión trasera
  • Parabrisas envolvente (delantero)
  • Ventanería a lo largo de toda la carrocería
  • Motor de 3.6L (222.9 pulg³)
  • Longitud de la carrocería: 5.446 mm
  • Ancho de la carrocería: 2.290 mm
  • Motor con 135 HP
  • Peso de la Station Wagon: 1.945 kilos
  • Velocidad máxima: 146 km/h
  • Aceleración: de 0 a 100 km/h = 20.2 segundos
  • Consumo de combustible: 15.9 ltr/100 km (23.8 km/gal)
  • No traía dirección hidráulica ni ventanas eléctricas

Historias de las dos réplicas originadas en el Mercury: el Audi R-8 yel Bugatti Veyron

Investigación y edición: Francisco Mejía-Azcárate 
Mercury/Audi R-8

Mercury era una de las tres principales divisiones, en el mercado estadounidense, del fabricante de automóviles Ford Motor Company. Los vehículos Mercury, fueron comercializados principalmente como una marca de mayor calidad, a partir de 1938, para llenar la brecha de precios existente entre las líneas de los vehículos Ford y Lincoln, pero infortunadamente, como consecuencia del devenir económico mundial de la primera década del Siglo XXI, la compañía cesó sus operaciones el 4 de enero de 2011. La historia nos cuenta que esta réplica nació de un Mercury Cougar, modelo 2001, (versión europea – Ford Cougar), procedente de la séptima generación de este automóvil que rompió con la tradicional manera estadounidense de fabricar automóviles al tener una arquitectura vehicular menos tradicional, como era la de tener un motor delantero, con tracción delantera. Su estilo también se consideró muy radical para la época, con curvas descendientes que sustituyeron las líneas del techo formales de su predecesor.

Mercury Cougar, modelo 2001
Audi R8 V10 4.2L 
Aunque preferimos el Audi R8, original, Alberto Gavach Fuertes de Zaragoza, España, fue quien tuvo la visión de hacer esta réplica, dejándonos saber que él no es una persona corriente. Haber visto en el Mercury Cougar una similitud no manifiesta para la mayoría de los mortales, tiene un gran mérito, inclusive me gustaría apostar a que nadie fuera de este caballero español, jamás pensó que este Cougar con su humilde y compacta línea, sería algún día, la base para una réplica de un emblemático Audi R8. Démosle un vistazo comparativo y juzguen Ustedes mismos, no solo el trabajo realizado, sino también el nivel de imaginación del fabricante de esta réplica. 

Esta es una fotografía que ilustra el nivel del trabajo artesanal llevado a cabo por Alberto Gavach Fuertes
Fotografías comparativas del “Cougar R8” y el Audi R8
Lo más sorprendente es que Alberto Gavach Fuertes haya podido detectar similitudes entre estos dos carros. En mi concepto considero que más que una réplica es un muy buen ‘disfraz’. Las fotografías que siguen nos mostrarán como el imitador manejó cada aspecto, aunque en la que menos éxito tuvo fue en la parte trasera, sin embargo, quien no es experto posiblemente, ni siquiera dude que se trata de un Audi R8 original. Posiblemente, los propietarios de los auténticos R8, no estén muy a gusto, pero hay que ser justos y así sea bajo la mesa, darle un gran aplauso a este imitador.

Mercury Cougar R8 Audi R8
Mercury Cougar R8 Audi R8
Mercury Cougar R8 Audi R8
Mercury Cougar R8 Audi R8
Mercury Cougar R8 Audi R8
Aunque en las fotografías previas podemos observar que el parecido es innegable, del interior no se puede decir lo mismo. El perpetrador simplemente dejó el interior del Cougar y sobre la bocina del volante pegó una moldura con las insignias R8. Incluso el poco ánimo de Alberto para disfrazar el interior palidece ante la carencia de brío que produce esta réplica de tracción delantera, con el muy corriente motor Ford V-6, de 2.5 L, localizado adelante, que solo alcanza los 170 HP, mientras que el Audi R8 está equipado con un tren de tracción en las cuatro ruedas y un motor central V-8 de 4.2L, capaz de generar 420 HP. Adicionalmente, debe decirse, que aunque el sistema de suspensión y frenos del Mercury Cougar son los adecuados para un auto con una potencia de 170 HP, los mismos serían insuficientes para conducir y detener la voracidad del verdadero Audi R8.

Mercury Cougar R8 Audi R8
Mercury/Bugatti Veyron

No todos los días podemos ver un Bugatti Veyron, parqueado por ahí, ni mucho menos verlo llegar a “Cars & Coffee”, en la ciudad industrial de Pittsburgh, Pennsylvania, como si no pasara nada. Claro está que si esta escena ocurriera en Dubái, Londres o en el Principado de Mónaco, donde tampoco es muy común verlos a diario, quizás el alboroto no hubiese sido tanto.

Replica de un Bugatti Veyron, modelo 2008
Existe en la capital del acero, en el noreste de los Estados Unidos, una réplica del Bugatti Veyron; sin embargo, por más réplica que sea, no deja de llamar la atención, todo el mundo quiere verlo, tocarlo y fotografiarse a su lado, porque es una copia casi exacta del millonario automóvil fabricado por la germana Volkswagen. 

Vista posterior de la ‘réplica del Bugatti Veyron, modelo 2008
No podemos desconocer que quien fuera que construyó esta réplica merece algo de crédito porque la carrocería de fibra de vidrio se ve muy aceptable, especialmente desde algunos ángulos específicos y fotografías lejanas, tanto así que incluso podría engañar a los desprevenidos transeúntes. 

Interior de la ‘réplica del Bugatti Veyron, modelo 2008
Sin embargo, el diablo está en los detalles y cuanto más cerca se mira, peor es la cosa, por ejemplo, las entradas laterales son especialmente difíciles de copiar, el característico motor central se nota ‘plástico’ y el interior rojo es atroz. Básicamente se trata de la cabina del Mercury Cougar, pero acentuado con algunos detalles de la marca y muchas calcomanías de fibra de carbono falso. 

Este motor falso, también es de fibra de vidrio
Sobre la base de un modesto Mercury Cougar, esta réplica cuya carrocería fue fabricada de fibra de vidrio es supuestamente una de las 10 fabricadas e incluso se vendió el pasado 29 de marzo, en una subasta por internet en ‘eBay’ por US$ 59.900. El precio que pedían en esa subasta era de alrededor de US$ 82.000. El carro es accionado por un motor proveniente de un Mercury Sable, que en este caso a diferencia del Bugatti Veyron original, cuyo motor está localizado en el centro, está onstalado en la parte delantera, como cualquier carro corriente. No obstante se trata de un confiable motor V-6 SFI Vulcan, de 3.0L que genera 140 HP, a diferencia del motor original del Bugatti Veyron EB 16.4 que se distingue por ser absolutamente dinámico, potente y de altísima ingeniería. El Bugatti Veyron tiene un motor Quad Turbo-cargado W16, (equivalente a dos motores V-8 de ángulo estrecho), de 8.0 L, que genera 1.000 HP y ha sido fabricado, con la mayor sofisticación, por los mejores ingenieros de Volkswagen.

Motor Mercury V-6 SFI Vulcan, de 3.0L (140 HP) Motor Quad Turbo-cargado W16, de 8.0 L, (1.000 HP)
Es obvio que el nuevo dueño de esta réplica no ganará ningún concurso de elegancia, ni romperá ningún record de velocidad, pero conducirlo debe alimentar su ego al sentirse muy satisfecho cuando los desprevenidos transeúntes, que seguramente solo han oído hablar del Bugatty Veyron y con suerte solo han visto uno real en televisión o en fotografías, no sepan que se trata de una réplica, cuando lo ven pasar y se digan a sí mismos ‘ahí va un millonario’.


En mi caso, no lo compraría así costara US$ 5.000. Considero que es un insulto al trabajo y esfuerzo de muchos y no dudo que algún día tenga problemas con la ley, por la indebida usurpación de la marca y al igual que ha venido pasando con los súper-bólidos italianos replicados en China, los cuales fueron prohibidos, confiscados y destruidos en la Unión Europea, este ‘falso’ Bugatti Veyron, tendrá la misma suerte, aunque no deja de ser asombroso y divertido, ver hasta dónde llegan las ansias de parecer, sin ser.

Fotografías tomadas en “Cars & Coffee”, Pittsburgh, Pennsylvania

Los Mercury, antes envidiados, ahora “enterrados”

Investigación y edición Francisco Mejía-Azcárate
El octubre de 2010 llegó el final para otra gran marca de automóviles estadounidenses. Las plantas de ensamblaje fabricaron los últimos vehículos que llevarían la marca Mercury. Fue un final sin ceremonias ni preámbulos, de una marca introducida en 1939, que fue el compañero de lujo para los Ford básicos, pero que en las últimas instancias solo producía una pequeña selección de sedanes y algunos SUV de Ford, ligeramente modificados. Aun así, Mercury deja tras de sí una historia salpicada de coches convincentes e innovadores, que en su momento transmitieron un claro mensaje que parecía decir…… ‘somos hijos de Ford, pero somos mejores’. Dependiendo del año y el carro, la palabra ‘mejor’ podría haber significado más grande, más elegante, más poderoso o más lujoso. Luego de la 2ª. Guerra Mundial los precios de los Mercury se cotizaban por encima de sus similares en Ford y al mismo nivel de la franquicia de Lincoln, lo cual daba lugar a los vehículos de lujo de gama media y alta. La escogencia del nombre Mercury por parte de Ford, conjugaba alusiones al rápido mensajero de los dioses de la mitología antigua y durante muchos años representó el logotipo de la marca con un casco con alas. También mostró el éxito financiero, pues la compra de un Mercury hacía alarde de un proceso social ascendente.



Los primeros modelos, rediseñados en la posguerra, fueron exitosos y su popularidad fue duradera. El reconocido actor James Dean, en la película de 1955, "Rebelde sin causa", conducía un coupé '49 dejando para la marca Mercury, una estela de ‘bacanería’ que perduraría por muchos años. De hecho, esos modelos se establecieron como los preferidos para los personalizadores e inclusive se llegaron a conocer como “lead sleds” ("trineos de plomo"), por las ingentes cantidades de plomo que se utilizaban para rellenar las juntas y suavizar las líneas de la carrocería.

Mercury Coupe “Lead Sled” modelo 1949 (Hot Rod)
Para 1955 Mercury rediseñó su línea presentando carrocerías más bajas y más largas. El modelo Montclair, se ofreció en 4 diferentes estilos, incluyendo el único convertible de Mercury, para ese año, del cual se vendieron 11.000 vehículos. Este rediseño hizo que Mercury ganara junto con Chevrolet el reconocimiento al “Mejor Carro del Año” por la Revista Motor Trend.

Mercury Montclair modelo 1955
En Canadá por ejemplo, por cada modelo ofrecido por Ford, se ofrecía un modelo comparable de la marca Mercury. Fue así que cuando en 1960 salió al mercado canadiense el Ford Falcon, Mercury ofreció el Frontenac.


Al principio sólo salieron en las versiones sedán de 2 puertas y sedán de 4 puertas, pero más adelante sacaron las Station Wagon, también en versiones de 2 y 4 puertas. Al igual que el Falcon, el Frontenac sólo venía en un modelo y el l equipo DeLuxe era opcional. Los Frontenac eran mecánicamente lo mismo que los Falcons, incluían un motor de 6 cilindros de 144 pulgadas³ y 90 caballos de fuerza. En los Estados Unidos, en las décadas de los ’60 y ’70, Mercury sacó al mercado el Comet, un automóvil producido entre los años 1960-1969 y 1971-1977, con diversas líneas y en varios modelos, tanto compactos como intermedios. El diseño del Comet se basó en el Falcon, el auto compacto de la Ford y más tarde en el Maverick. Como era costumbre con la marca Mercury, el Comet recibió un interior mejorado y una distancia entre ejes un poco más larga que la del Falcon.

Mercury Comet 202 - sedan 2 puertas modelo 1967 y Mercury Comet 5.0 Litros Coupe modelo 1971
En 1967 apareció uno de los modelos más recordados por los ‘baby boomers’: el Mercury Cougar. Se trataba de un lujoso coupe que descansaba en un chasís de Ford Mustang (7.62 centímetros más largo) y apuntaba directamente al público norteamericano de la época.

Mercury Cougar modelo 1967
Con los faros ocultos y una parrilla de barras verticales, dividida en dos, que iba a todo lo ancho y la cual en ocasiones era comparada con una máquina de afeitar eléctrica, este imponente modelo hacía girar cabezas, solo para ver que su parte trasera tenía un diseño similar. La placa estaba rodeada, por ambos lados, con rejillas verticales que ocultaban las luces traseras (con direccionales de giro secuencial), un toque de estilo tomado del Thunderbird. El diseño de este vehículo fue un esfuerzo deliberado para darle un “look más europeo" que el Mustang, por lo menos a los ojos de los compradores estadounidenses. El Cougar siguió siendo el gemelo del Mustang por 7 años más y existía la opción de pedirlo bien “musculoso”. Luego de esos 7 años la línea cambió y permaneció hasta el año 2002, cuando fue sacado de producción junto con el Mercury Villager.


En el siglo XXI, la Ford Motor Company elevó sus estándares de calidad a un nivel muy alto y los profundos cambios y restructuraciones que tuvieron lugar en los últimos años del siglo XX, empezaron a mostrar que el concepto por el cual Mercury había sido creado ya no correspondía a la realidad. Aparte de esto, la División Mercury no estaba generando las cifras que se esperaban y algunos directivos sintieron que no se le debía mantener por el solo hecho de haber sido creada por Edsel Ford, razón por la cual se tomó la decisión de liquidarla. Este proceso de liquidación y muerte de Mercury, tardó varios años ya que se debía preparar el terreno para que los compradores fieles a la marca se quedaran con Ford y no se causara perjuicio a la red de miles de concesionarios en los Estados Unidos y Canadá. Para 2011, solo los modelos Mariner, Milán y Grand Marquis, fueron producidos durante los meses de Agosto y Septiembre de 2010. Y así fue como el domingo 3 de Octubre de 2010, el último Mercury salió de la línea de ensamblaje en su planta de Kansas City. Lo irónico fue que se trató de una camioneta SUV Mercury Mariner.

Mercury Mariner modelo 2011 Precio: US $23.565/ $31.865
Mercury Milan modelo 2011 (Precio: US$22.025 - $28.645)
Mercury Grand Marquis modelo 2011 (Precio Base: US$29.935)
Cuando la última camioneta SUV Mariner salió de la planta de ensamblaje, Ford anunció que durante el año se producirían unos cuantos vehículos más con la marca Mercury, pero que los mismos no serían destinados al público, sino que serían entregados a algunas agencias especializadas del gobierno de Estados Unidos, las cuales habían hecho pedidos que debían ser respetados. Curiosamente, de acuerdo con el diario ‘USA Today’, la mayoría de los incentivos para los vehículos Mercury se agotaron y la producción de los tres modelos Mercury aumentó un 120% entre Agosto y Septiembre de 2010, en comparación con las cifras de Julio del mismo año. Para esa época, en lugar de dinero en efectivo, algunos concesionarios ofrecían mantenimiento sin costo o incentivos de algún otro tipo. Aun moribunda, Mercury continuó hasta el día de su lánguido final, vendiendo más vehículos que Lincoln y superó las ventas de los automóviles de lujo de la Ford, en un 9% en Agosto y en el 11% en Septiembre.

Mercury, antes envidiados, ahora enterrados

Por: Francisco Mejía-Azcárate (OCCCCC – Cali, Colombia – Nov 2010)
El mes pasado, fue el final de la línea para otra marca de automóviles estadounidense. Las plantas de ensamblaje fabricaron los últimos vehículos que llevarían la marca Mercury. Fue un final sin ceremonias de una marca que había sido introducida en 1939 como un compañero de lujo para los Ford básicos, pero que últimamente solo producía una muy pequeña selección de sedanes y S.U.V’s Ford, ligeramente modificados.

Aun así, Mercury deja tras de sí una historia salpicada de coches convincentes e innovadores, que en su momento transmitieron un claro mensaje que parecía decir…… ‘somos hijos de Ford, pero mejores’.

Dependiendo del año y el carro, la palabra ‘mejor’ podría haber significado más grande, más elegante, más poderoso o más lujoso.

Luego de la Segunda Guerra Mundial (SGM) los precios de Mercury se cotizaban por encima de sus similares de Ford y al mismo nivel de la franquicia de Lincoln, dando lugar a los vehículos de lujo de gama media y alta.


La escogencia del nombre Mercury por parte de Ford, conjugaba alusiones al rápido mensajero de los dioses de la mitología antigua y durante muchos años representado en el logotipo de la marca con un casco con alas. También representó para muchos, el éxito financiero pues la compra de un Mercury hacía alarde de una movilidad ascendente.



Los primeros modelos rediseñados de la posguerra en los años 1949, 1950 y 1951, fueron rápidamente exitosos y su popularidad fue verdaderamente duradera. El popular actor James Dean en la película de 1955, "Rebelde sin causa", conducía un cupé '49 dejando para la marca Mercury, una estela de ‘bacanaría’ que perduraría por muchos años. De hecho, esos modelos se establecieron como los preferidos para los personalizadores e inclusive se llegaron a conocer como “lead sleds” ("trineos de plomo") por las ingentes cantidades de plomo que se utilizaban para rellenar las juntas y suavizar las líneas de la carrocería.
1949 Customized ¨Lead Sled¨ Mercury Coupe
Para 1955, Mercury rediseñó su línea presentando carrocerías más bajas y más largas. El modelo Montclair, se ofreció en cuatro diferentes estilos, incluyendo el único convertible de Mercury ese año del cual se vendieron 11000 vehículos. Este rediseño hizo que Mercury ganara junto con Chevrolet el Motor Trend’s ‘Car of the Year’.
1955 Mercury Montclair
En Canadá por ejemplo, por cada modelo ofrecido por Ford, se ofrecía un modelo comparable de la marca Mercury. Fue así que cuando en 1960 salió al mercado canadiense el Ford Falcon, Mercury ofreció el Frontenac.
Al principio sólo salieron en las versiones sedán de 2 puertas y sedán de 4 puertas, pero más adelante sacaron las Station Wagon, también en versiones de 2 y 4 puertas. Al igual que Falcón, el Frontenac sólo venía en un modelo, pero el equipo DeLuxe era opcional.

Los Frontenac eran mecánicamente lo mismo que los Falcons, incluían un motor 6 cilindros de 144 pulgadas³ y 90 caballos de fuerza.

En los Estados Unidos, en las décadas de los ’60 y ’70, Mercury sacó al mercado el Comet, un automóvil producido entre los años 1960-1969 y 1971-1977 – con diversas líneas y en varios modelos, tanto compactos como intermedios.

El diseño del Comet se basó en el Falcon, el auto compacto de la Ford y más tarde en el Maverick. Como era costumbre con la marca Mercury, el Comet recibió un interior mejorado y una distancia entre ejes un poco más larga que el Falcon.
1967 Mercury Comet 202 - 2-door sedan 1971 Mercury Comet 5.0 Coupe

1971 Mercury Comet 5.0 Coupe
En 1967, vino quizás uno de los modelos más recordados por los ‘baby boomers’, el Mercury Cougar. Este era un lujoso coupe que descansaba en un chasís de Ford Mustang, (7.62 centímetros más largo) y apuntaba directamente al público norteamericano de la época.

Con los faros ocultos y con una parrilla de barras verticales dividida en dos que iba a todo lo ancho y la cual en ocasiones comparaban con una máquina de afeitar eléctrica, este imponente modelo hacía girar cabezas, solo para ver una parte trasera con un diseño similar, la placa estaba rodeada por ambos lados con rejillas verticales que ocultaban las luces traseras (con direccionales de giro secuencial), un toque de estilo tomado del Thunderbird. El diseño de este vehículo fue un esfuerzo deliberado que se hizo para darle un “look más europeo" que el Mustang, por lo menos a los ojos de los compradores estadounidenses.

El Cougar siguió siendo el gemelo del Mustang por 7 años más y había la opción de pedirlo verdaderamente musculoso. Luego de esos 7 años la línea cambió y aunque permaneció hasta el año 2002, cuando fue sacado de producción junto con el Mercury Villager, nunca fue lo mismo.
Ya en el siglo XXI, la Ford Motor Company, había llevado sus estándares de calidad a un nivel muy alto y los profundos cambios y restructuraciones que tuvieron lugar en los últimos años del siglo XX, empezaron a mostrar que el concepto por el cual Mercury había sido creado no era más una realidad; aparte de esto, en cifras la División Mercury no estaba generando lo que se esperaba y algunos directivos sentían que no se podía dejar solo por un haber sido creada por Edsel Ford, así que decidieron liquidarla. Este proceso de liquidación y muerte de Mercury, tardó varios años ya que había que ir informando lentamente la decisión e ir preparando el terreno para que todos los compradores fieles a la marca se quedaran con Ford, además de toda una red de miles de concesionarios en Estados Unidos y Canadá, razón por la cual simplemente no se podía liquidar de un plumazo.

Para 2011, solo los modelos Mariner, Milán y Grand Marquis, fueron producidos durante los meses de Agosto y Septiembre de 2010.

Fue así como el domingo 3 de Octubre de 2010, el último Mercury salió de la línea de ensamblaje en su planta de Kansas City, fue una camioneta S.U.V., Mercury Mariner.

2011 Mercury Mariner (Precio: US$23,565 - $31,865)

2011 Mercury Milan (Precio: US$22,025 - $28,645)

2011 Mercury Grand Marquis (Precio Base: US$29,935)
Cuando la última camioneta S.U.V., Mariner salía de la planta de ensamblaje, Ford anunciaba que durante el año seguirán produciendo uno cuantos vehículos más con la marca Mercury, pero no serían destinados al público, serían para algunas agencias del gobierno de Estados Unidos, que tenían los pedidos ya hechos y se les van a respetar.
Curiosamente, de acuerdo con el diario ‘USA Today’, la mayoría de los incentivos para los vehículos Mercury se agotaron y la producción de estos tres modelos Mercury aumento un 120% entre Agosto y Septiembre en comparación con las cifras de Julio. A hoy, en lugar de dinero en efectivo sobre el capó, algunos concesionarios están ofreciendo mantenimiento sin costo o incentivos de algún tipo. Aun moribunda, Mercury continuó hasta el final vendiendo más vehículos que Lincoln, superando las ventas del vehículo de lujo de Ford un 9% en Agosto y 11% en Septiembre.