Mostrando entradas con la etiqueta H. Oldsmobile. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta H. Oldsmobile. Mostrar todas las entradas

La Historia del Oldsmobile Toronado - Primera Generación

Por: Francisco Mejía-Azcárate
El Oldsmobile Toronado fue una idea audaz de una marca que siempre se distinguió por hacer las cosas de una manera diferente, y cuyo objetivo con este modelo de estilo tan intrigante era el de aplicar la tracción delantera nuevamente a un automóvil estadounidense de gran formato, cosa que no sucedía desde el Cord L29 Cabriolet de 1929, que fuera el primer vehículo de tracción delantera del mundo, fabricando en serie. En la actualidad el Toronado es uno de los automóviles de la marca Oldsmobile más deseables de todos los tiempos, y su cotización ha estado en continuo ascenso en los últimos cinco años.

Oldsmobile Toronado con tracción delantera

Muchos fueron los sorprendidos con el espíritu que el Toronado inyectó en la industria estadounidense puesto que este novedoso automóvil cuya apariencia deslumbró a todos estaba gobernado por un fabuloso motor Rocket V-8, al mejor estilo de los ‘muscle cars’ del momento y sin importar sus proporciones logró ser fabricado exitosamente con tracción delantera convirtiéndolo en un hito de la ingeniería automotriz, aunque ese atributo no era visible al mirarlo. Eso es porque cuando observas un Toronado fabricado entre los años 1966-70, lo único en lo que puedes pensar es en la fluidez de las líneas de esa increíble carrocería diseñada en el zenit de la carrera espacial. En su momento el Toronado fue una elegante y asequible alternativa a otros modelos como el Ford Thunderbird, o inclusive al Buick Riviera, con el cual compartía la misma plataforma.

Departamento de ‘Styling’ de Oldsmobile 1963

El proyecto para hacer un automóvil Oldsmobile único comenzó en 1958, pero realmente se le dio vida con una pintura del estilista de Oldsmobile David North en 1962, denominada "Flame Red Car", que representaba un automóvil deportivo/personal, relativamente compacto para la época, aunque en un principio nunca fue pensado para la línea de producción, pero que la gerencia se empeñó en desarrollar, utilizando una versión de montaje longitudinal del afamado motor Rocket V-8 de 7.0L (425 pulg) de Oldsmobile, con una potencia de 385 HP., complementándolo con su nueva versión transaxle de la transmisión turbo-hidramática de GM de tres velocidades, instalada al lado, convirtiéndolo inmediatamente en uno de los automóviles técnicamente más impresionantes en el mercado estadounidense. El desarrollo del sistema de tracción delantera, conocido como Unitized Power Package (UPP), duró más de siete años. Durante ese tiempo, los componentes se sometieron a más de 1.5 millones de millas para garantizar su confiabilidad.

Área de preparación de la planta de Fisher Body donde se almacenaban las carrocerías completas antes de enviarlas a las plantas de ensamblaje

Fue un diseño que demostró ser lo suficientemente resistente para funcionar en la auto-caravana GMC y luego fue adoptado en el bellísimo Cadillac Eldorado a partir de 1967. La configuración de tracción delantera se extendería por toda la alineación corporativa de GM, incluyendo al Chevrolet Monte Carlo y al Buick Regal, hasta la década de 1990. Sin embargo, cuando el Toronado era nuevo, la tracción delantera fue otra innovación en una empresa que trajo muchas ideas nuevas al mundo, como el Jetfire turbo-alimentado. Motor Trend otorgó su premio de “Auto del Año” de 1966 al Oldsmobile Toronado, calificando al auto como "un símbolo del resurgimiento de la ingeniería imaginativa y el estilo elegante en la industria automotriz de los Estados Unidos".

Nota: Aunque el Buick Riviera compartía la misma plataforma del Oldsmobile Toronado y el Cadillac Eldorado, este conservó la tracción trasera.


1966 Detroit Auto Show // "50th Annual Auto Show, Nov. 27-Dec. 5, 1965"


1966: El Oldsmobile Toronado debutó en 1966 como el automóvil de tracción delantera más grande de todos los tiempos y el primer automóvil estadounidense Front Wheel Drive (FWD) de tamaño completo desde el Cord de la década de 1930. Con una distancia entre ejes de 3.026,6 mm, y un peso de 1.980 kilos, el Toronado no estaba pensado para que fuera un auto deportivo, sin embargo, su motor Rocket V-8 estándar de 7.0L, con una potencia de 385 HP y un estilo agresivo, el Toronado estaba listo para medírsele a cualquiera.

Fotografías de Conceptcarz.com del Oldsmobile Toronado, del año modelo 1966

El sistema de propulsión presentaba una transmisión dividida con el convertidor de par detrás del motor V-8 y la caja de cambios ubicada remotamente debajo de su banco de cilindros izquierdo. Esta disposición permitió que el pesado motor se asentara sobre las ruedas delanteras, lo que resultó en una distribución de peso favorable (54% // 46% delante // detrás) para un automóvil FWD tan grande. El estilo fue ejecutado por el jefe de diseño de GM William L. Mitchell, y fue exquisito. Las características de diseño incluyeron guardabarros delanteros sobresalientes, faros ocultos, pasos de rueda ensanchados y musculosos, y una cola recortada que se arrastra sobre una línea que baja del techo haciéndolo ver rápido pero suave.

Producción: 40.963 //
Motor Rocket: V-8 7.0L (425 pulg³) de 385 HP.

1967: En este año, el Oldsmobile Toronado recibió solo cambios menores, que incluyeron una nueva rejilla o persiana frontal tipo panal que reemplazó la rejilla estilo listón del año anterior.

Producción: 21.790
Motor Rocket: V-8 7.0L (425 pulg³) de 385 HP.

1967 Oldsmobile Toronado

1968: En este año el Oldsmobile Toronado recibió algunos cambios de estilo que lo hicieron más “formal” y por lo tanto menos distintivo. Estos cambios incluyeron una parte delantera más audaz que ahora incorporaba la parrilla dividida característica de Oldsmobile y guardabarros delanteros menos prominentes. La gran noticia estaba debajo del capó, donde un nuevo motor V-8 de 7.5L (455 pulg³) con una potencia de 375 HP ahora era estándar.

Producción: 26.454 //
Motor Rocket: V-8 7.5L (455 pulg³) de 375 HP.

1968 Oldsmobile Toronado


1969: El año del Apollo 11, fue un año muy especial para los Estados Unidos, y Oldsmobile no se iba a quedar por fuera de esta celebración, así que para este año modelo, modificó toda su línea y se hicieron algunos cambios al Toronado, agregándole una cola más larga para según ellos, equilibrarlo visualmente. En mi opinión personal, con estas modificaciones el modelo fue creciendo en dimensiones y poco a poco se fue arruinando ese aspecto de ‘mucle car’ furtivo del diseño original.

Producción: 26.494 //
Motor Rocket: V-8 7.5L (455 pulg³) de 375 HP.

1969 Oldsmobile Toronado


1970: Este fue el último año de la primera generación del Oldsmobile Toronado, y la primera vez que el modelo se diseñó con los faros fijos, en lugar de los faros ocultos de los años anteriores (algunos propietarios se habían quejado de que los faros ocultos actuaban de manera irregular en los modelos anteriores). La novedad de este año fue una versión GT disponible del Toronado. El nuevo Toronado GT presentaba un motor Rocket V-8 de 7.5L, con una potencia de 400 HP, en lugar de los 375 HP del Toronado base. Además, el GT también tenía una leva especial y un convertidor de par que mejoró mucho los tiempos de aceleración. Visualmente, el GT presentaba escapes dobles con un bumper trasero con muescas, pintura metalizada de color dorado con franjas negras en el arco de la rueda y una insignia GT en el capó.

Produción: 25.433 // 2D Coupé base: 20.092 // GT: 5.341
Motores Rocket: V-8 7.5L (455 pulg³) de 375 HP. // (GT) 7.5L (455 pulg³) de 400 HP
Desempeño: (GT) 7.5L/400 HP: 0-96 kph en 7.5 segundos.

1970 Oldsmobile Toronado GT 

Oldsmobile Toronado 2 Door Coupé

La Historia de mi Cochera Imaginaria

Auto Nº 6: 1957 OLDSMOBILE GOLDEN ROCKET FIESTA SUPER 88 J-2 (SW)
Por: Francisco Mejía-Azcárate
Habiendo ido a estudiar a los Estados Unidos, siendo aún un adolecente era obligatorio tener un acudiente, es decir una persona mayor de edad a quien yo pudiera recurrir en caso de ser necesario. En mi caso particular, mi acudiente fue Lisandro Jiménez, hermano de una amiga de mi mamá, quien en 1953, cuando estaba prestando servicio militar en la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suarez de Cali, se ofreció para ir a servir al Ejercito de los Estados Unidos, y de los 17 años que le sirvió al Tío Sam, estuvo 14 años en el sud-este de Asia, 5 de ellos en Vietnam, y cuando regresó a vivir en Philadelphia, en 1970, ostentaba el rango de Mayor, y le habían otorgado un ‘Bronze Star Medal’, por servicio heroico y un ‘Purple Heart, por haber sido herido en combate.

Mis fines de semana las pasaba en compañía de este personaje, quién además de ser un hombre muy culto, algo enigmático, y absolutamente recio, era también un ‘salsomano’ empedernido; los sábados por la tarde me llevaba a Hunting Park al norte de la ciudad de Philadelphia, donde él con otros ex-Marines latinos, mayoritariamente de Puerto Rico y Panamá, se juntaban y tocaban música salsa. Moncho García, un puertorriqueño que tocaba las congas llegaba siempre en una Station Wagon Oldsmobile Golden Rocket Fiesta Super 88, modelo 1957, que parecía nueva, y que se podía distinguir fácilmente a la distancia porque en lugar de la placa o licencia delantera, llevaba una placa metálica con la bandera de Puerto Rico.

1957 Oldsmobile Golden Rocket Fiesta Super 88 – (Idéntica a la de Moncho)
Luego de bajar el par de voluminosas congas me decía: “Chico anda y estaciónala”, lo cual yo hacía raudo y feliz. A media tarde, cuando el hambre acosaba, recogían dinero entre todos y me la prestaba para que fuera a Gino’s Burgers & Chicken a traer comida para todo el mundo… la irresponsabilidad era total, yo tenía escasos 15 años, y no tenía licencia, sin embargo, durante muchos fines de semana conduje esa hermosa y potente Station Wagon unas pocas millas de ida y vuelta, y desde entonces se me volvió una especie de frustrada obsesión porque nunca vi ninguna en Colombia y actualmente, no es fácil verlas, ni siquiera en los Estados Unidos.

Ya cuando estaba en la Universidad, también en Philadelphia, un vecino de nuestro apartamento de estudiantes, me regaló unos viejos folletos de Oldsmobile del concesionario donde trabajó su padre en la década de 1950, y entre ellos había dos que enseñaban las bondades de esta station wagon que tanto me apasiona, sin embargo, durante los casi 10 años que permanecí en ese país como estudiante era cada vez más raro ver una, y cuando la lograba ver, casi siempre estaba en un estado lamentable.

Si algo nos enseña la historia es que no hay nada nuevo bajo el sol; esta suposición de que los vehículos de la década de 1950 eran todos diseñados para ser conducidos por los abuelos demuestra una vez más ser errónea. Aunque no eran comunes los automotores ‘extremadamente potentes’ sí se empezaban a vislumbrar maquinas maravillosas con motores que hicieron historia, y aun hoy cuando la potencia en HP es exorbitante, marcaron esa tendencia que aún perdura. En esa década que marcaba la mitad del Siglo XX, las carriolas, como llamamos nosotros a las station wagons, eran aburridas y su nivel de ventas tampoco hacía un peso que afectara positivamente el ‘P y G’ de algunas de las compañías fabricantes. No es de extrañar entonces que Oldsmobile ni siquiera ofreciera ningún tipo de carriolas entre los años 1951 y 1956, pero el año 1957, los astros se alinearon en la constelación GM, y varias de sus compañías filiales ‘se lucieron’ con sus novedosos diseños y modelos.

Tres fotografías que ilustran la belleza de la Station Wagon Oldsmobile Golden Rocket Fiesta Super 88 (J-2), de 1957
Para el año modelo 1957, Oldsmobile no usó una carrocería de Fisher, como era lo normal y corriente en GM. En cambio, la compañía se asoció con el constructor de autocares ‘Mitchell-Bentley Iona Body Company’, carrocero este que había fabricado anteriormente las carrocerías del Packard Caribbean y del bellísimo Lincoln Continental Mark II, de los años modelos 1956 y 1957.

Los nuevos modelos de Oldsmobile para 1957, fueron presentados al público el 9 de noviembre de 1956. Para este año modelo, los compradores de Oldsmobile recibieron un rediseño. Era un diseño limpio que se veía bien, estacionario o en movimiento. En la parte delantera, la ovalada parrilla y el bumper (parachoques) eran menos intrincados pero más macizos, era más estrecho en altura y tenía las luces de estacionamiento dentro del óvalo.

Las grandes letras mayúsculas "OLSMOBILE" se extendían por la abertura, llamada por algunos “boca de Bagre”. El logotipo del "mundo" que había aparecido en la parte delantera del capó desde 1949, estaba aún más estilizado y se estiró horizontalmente para cubrir un tercio de la cara del capó. El cohete que adornaba el capó en el modelo 1956, se redujo a una tira cromada en forma de lanza, y se colocó una pequeña réplica del adorno del capó anterior en cada guardabarros en la parte superior sobre los faros.

Así era la cara del nuevo modelo Oldsmobile Golden Rocket Fiesta Super 88 de 1957
Vista posterior y lateral de nuevo modelo Oldsmobile Golden Rocket Fiesta Super 88 de 1957
En la parte trasera, las luces traseras ya no eran cónicas como en los modelos anteriores, sino que ahora eran lentes ovalados con insertos cromados que insinuaban un escape de jet. El bumper trasero era macizo pero liso y redondeado. En el modelo Golden Rocket Fiesta Super 88, los exostos o escapes salían por las esquinas de los bumpers. El emblema del "mundo" en la puerta trasera era similar en tamaño al delantero, y estaba situado en el centro bajo de la compuerta y abajo se repetía el nombre Oldsmobile en letras mayúsculas. Los tamaños de los rines y las llantas cambiaron en 1957 a 14", aparentemente para bajar un poco el automóvil, así mismo el ancho de las llantas aumentó para compensar el peso adicional del vehículo.

Fotografía que ilustra el tablero de mandos de esta bella carriola
El Señor J. F. Wolfram era el director ejecutivo de la División Oldsmobile en 1957, año en el que el archi famoso, multi-campeón de automovilismo Richard Petty, corría los circuitos de NSCAR en autos Oldsmobile.

La producción de este año modelo alcanzó un máximo de 355.476 unidades, una caída significativa con respecto al año anterior, y regresando al nivel de ventas que se tuvo en los años 1953 y 1954. Ya estaba empezando la histórica recesión de 1958, que afectó enormemente la economía mundial en ese periodo.

Oldsmobile Golden Rocket Fiesta Super 88 de 1957
Del total de todas esas unidades, las station wagons vendieron 28.781 unidades, divididas así: Del modelo básico ‘Golden Rocket Fiesta 88’ se fabricaron exactamente 19.800 unidades; y del modelo ‘Golden Rocket Super 88’, que se ve en la foto superior solo 8.981 unidades. No muchos modelos de la década de 1950 y de las décadas posteriores pueden superar la armonía de sus líneas, la estética de su interior, la fluidez de su techo rígido y la potencia de su motor.

La ‘Super 88 Fiesta’ fue la respuesta de Oldsmobile a la carriola Nomad de techo rígido de Chevrolet, y hubo mucho debate y algo de controversia cuando en una encuesta realizada por la revista especializada Road & Track, la calificaron por encima, no solo de la Nomad, sino también de la más costosa Century Caballero Estate Wagon de Buick. Todavía, muchos entusiastas de hoy mantienen el concepto de que la carriola Golden Rocket Fiesta Super 88 de 1957, ha sido la carriola más bella de la historia, y yo soy uno de esos que les da la razón.

Esta es la carrocería de dos puertas, bellísima
La versión básica del Rocket T-400 V-8 desplazaba 371 pulg³, (6.1L) con un carburador de 4 bocas, tenía una compresión de 9.5: 1 y entregaba una potencia de 277 HP. Ese era el motor base. Para tener emociones más fuertes se podía pedir la opción J-2 (código W), que venía con empaque o junta de culata ligeramente más delgada, elevando la compresión a 10.0: 1, y tres carburadores de dos bocas c/u. Solo el carburador central estaba conectado mecánicamente al acelerador; y los otros dos carburadores exteriores operaban por vacío, así, mientras se estaba rodando a bajas revoluciones funcionaba solo el carburador central, pero si era necesario hacer uso de un empuje extra, los otros dos carburadores entraban a contribuir con solo pisar el acelerador produciendo una significativa diferencia de empuje. El resultado: la friolera de 300 HP @ 4.600 rpm y 415 libras-pie de torque a 3.000 rpm, lo suficientemente bueno para hacer menos de 8 segundos de 0 a 96 kph y recorrer 402.3 metros (¼ de milla) en 17 segundos.

Motor Oldsmobile Rocket V-8 J2 Tri-Power

Pedir esta opción que mejoraba el desempeño del motor, costaba tan solo US$ 83 adicionales (US$765 hoy). No era demasiado por ese gustico…El nombre J-2 es un juego de pronunciaciones y acentos de las palabras en inglés y viene del acrónimo JATO ‘Jet Assisted Take-Off’. Para entender este nombre tenemos que recordar que en Oldsmobile la palabra cohete estuvo presente por muchos años, de hecho el motor se llamaba ‘Rocket’, así que ‘Jet Assisted Take-Off’ se refiere a la forma como trabajaban los 3 carburadores, … cuando hundías el acelerador era como si se activara un asistente para despegar, por la fuerza que producía esa acelerada, o algo así. Hay que tener en cuenta que estos eran unos vehículos grandes con un peso cercano a las dos toneladas, lo que mitigaba parte del efecto del poderosísimo motor V-8 T400 con el paquete J-2 que generaba 300 HP.

Esta es otra con la carrocería de dos puertas en otros tonos, también bellísima

Por alguna razón, Oldsmobile etiquetó la línea 88 en general como "Golden Rocket". Me parece algo incongruente, porque la marca había sido fundada en 1885, y el cincuentenario (Golden Anniversary) de la marca había sido en el año 1935. Sin embargo, ese nombre duró solo por ese año … bueno, volvamos al motor: Existía otra opción de motor para los vehículos Oldsmobile en 1957, que muy pocos la ordenaron porque era demasiado costosa; no me fue posible determinar que haya habido carriolas ordenadas con esta opción. Costaba en el Este US$ 395 y en el Oeste US$401 adicionales, algo más del 10% del costo total de la carriola. Esta opción se denominó J-2R, y no estaba recomendada para vehículos familiares, sino para aquellos que querían presumir en las pistas. Esta opción, elevaba la potencia a 312 HP @ 5.000 rpm, y 425 libras-pie de torque a 3.200 rpm. Se recomendaba, caja manual de tres velocidades, un filtro de aire de alto desempeño para cada carburador, y doble salida de escape, para aquellos modelos que no salían así de fábrica.

Motor Oldsmobile V-8 con opción J-2R
Existía una larga lista de opciones adicionales, cuyos precios iban incrementando el valor final de la carriola, por ejemplo, el más precio más alto había que pagarlo por el A/A, que valía US$ 430, de ahí en adelante la lista era así: Ojo autrónico (US$ 46). Luces de reversa (US$ 15). Viseras contra el sol (US$ 33). Copas o tapacubos DeLuxe (US$ 30). Antena eléctrica (US$ 22). Reloj eléctrico (US$ 19). Calefacción/desempañador (US$ 85). Transmisión Hydra-Matic (US$ 215). Tablero acolchado (US$ 20). Frenos eléctricos (US$ 37).Dirección asistida (US$ 100). Radio DeLuxe (US$ 96). Radio Super DeLuxe con búsqueda de señal automática (US$ 121). Parlantes o altavoces traseros (US$ 16). Espejo exterior (explorador) de control remoto (US$ 9). Cinturones de seguridad (US$ 23). Lavador de parabrisas (US$ 11).

Viendo esta lista de opciones, yo trato de hacer memoria de las opciones que tenía la carriola de Moncho García, que conduje tantas veces cuando era adolecente. Definitivamente, no tenía aire acondicionado, pero tenía ojo autrónico, luces de reversa, antena eléctrica, dirección asistida, cinturones de seguridad y limpia parabrisas, además del paquete J-2, del cual Moncho hablaba muy orgullosamente. Era bastante completa, y en su momento debió haber costado mucho dinero.

¿Qué significaba para mí conducir esa carriola en ese momento a tan temprana edad? Por ejemplo, al montarme en el asiento del conductor y tomar el volante entre mis manos, inmediatamente sentía una sensación de asombro. Conducirla me hacía sentir importante porque recuerdo vívidamente como la gente me observaba y como la señalaban. Ese fue quizás el primer momento de mi vida que sentí que yo quería tener una auto antiguo, cuando pudiera comprarlo. La dirección era fácil de manejar, solo bastaba un dedo, como era automática, había que tener mucho cuidado con los frenos que luego de tres o cuatro frenadas seguidas se ponían duros… por alguna razón los cauchos chillaban en cada curva, y recuerdo sentir cada movimiento en la suspensión. Todos los botones e interruptores eran inusualmente apretados y para hacer cambio de luces había que pisar con fuerza el botoncito del suelo. El interior tenía un olor particular, a mí me recordaba el olor de las esterillas nuevas que había en la finca, la tapicería era de dos tonos de verde combinados con cuero blanco y tenía vidrios que de lejos parecían ‘verdosos’ pero cuando uno se montaba no se notaban verdosos, algo que era una novedad para mí era que tenía una antena eléctrica, que subía inmediatamente se prendía el radio. ¡Era una fantasía!

Dos fotografías que ilustran perfectamente el estilo de la época
Panorámica de la carriola que enseña la completa armonía de sus líneas

La Historia del Oldsmobile Convertible de 1955

Por: Francisco Mejía-Azcárate 

Para 1950, las ventas de Oldsmobile, se habían duplicado en comparación con 1947 y luego estos resultados se volvieron a duplicar en 1955. Los modelos Oldsmobile, venían de ser completamente rediseñados en 1954, esto incluía nuevas carrocerías que eran a su vez más largas y más bajas, tenía parabrisas envolventes o curvos, una mayor distancia entre ejes, se aumentó a 122 pulgadas (3.1 metros) para el Super 88 y 126 pulgadas (3.20 metros), para el 98 Starfire. El motor Rocket V-8, se amplió desde 303 pulg³ (5.0L) hasta 324 pulg³ (5.3L). 

Oldsmobile Super 88 Convertible, modelo 1955
En 1955, Oldsmobile ofreció solo dos convertibles, el ‘Super 88 y 98 Starfire’. Estos dos modelos eran propulsados por el mismo motor Rocket V-8 de 324 pulg³ (5.3 L), traía un carburador de cuatro barriles y generaba 202 HP. El Super 88 obtuvo los mayores beneficios de este nuevo motor, pues su chasis de 122 pulgadas, era 4 pulgadas más corto que el del 98 Starfire, por ende pesaba menos, teniendo el mismo motor.

Oldsmobile Super 88 Convertible-Bicolor, modelo 1955
Interior del Oldsmobile Super 88 Convertible 
El carro insignia de Oldsmobile en 1955 era el convertible Starfire, un automóvil poseedor de una particular tendencia de lujo que ofrecía una gran cantidad de opciones, además de una dotación completa de características estándar como asientos eléctricos, frenos de potencia, dirección hidráulica, deflectores de escape (de fábrica), y dos espejos retrovisores exteriores, una característica inusual en 1955.

Oldsmobile 98 'Starfire' Convertible, modelo 1955
Interior del Oldsmobile 98 'Starfire Convertible, modelo 1955
Vista lateral del Oldsmobile 98 'Starfire' Convertible, modelo 1955
De acuerdo a la publicación “Setting the Pace”, la diferencia en peso entre los dos era de 170 libras, y para esos compradores que estimaban el desempeño, 170 libras eran importantes. Otra forma de diferenciarlos, además del largo, era que en la parte alta del guardabarros uno llevaba el número 88 y el otro la palabra Starfire, además el 98, llevaba un bisel que bajaba por todo el centro de la bodega (cajuela).

Vista posterior del Oldsmobile 98 ‘Starfire’ Convertible, modelo 1955
Sin tener en cuenta el precio que para el Super 88 era de US$ 2.894 y para el 98 Starfire era de US$ 3.276, el 98 Starfire, fue el preferido de los dos, claro que era una época donde la elegancia y el glamur hacían que este tipo circunstancias fueran posibles.

En GM, se presentó una discusión porque este vehículo que era de menor costo rivalizaba directamente con el Cadillac y otras marcas de mayor lujo como Buick, quitándole clientes. A mediados de 1955, Oldsmobile presentó el Sedan 4 puertas sin parales, bautizado como el Holiday Sedan, tanto en la serie 88 y Super 88. Curiosamente, el rendimiento del Oldsmobile Super 88 convertible de 1955, que era mayor al esperado en un carro convencional, lo llevó a vender 9.007 unidades ese año, mientras que el más lujoso Oldsmobile 98 Starfire, vendió 9.149 unidades, cifra muy buena para un convertible lujoso.

Motor Rocket V-8 de 324 pulg³ (5.3 L), del Oldsmobile 98 Starfire Convertible, modelo 1955
El revolucionario motor Oldsmobile 'Rocket' se introdujo en 1949 e inmediatamente se convirtió en el favorito de los corredores. Diseñado desde un principio para tomar ventaja de las investigaciones de "Boss" Kettering, quien expuso la teoría sobre la relación existente entre la alta compresión y el combustible de alto octanaje, teoría que evolucionaba de manera constante a medida que la disponibilidad de gasolina de alto octanaje se extendía por todo el territorio americano y que le permitía a este motor ganar constantemente carreras de autos stock. 

En 1955, los ingenieros de Oldsmobile, obtenían 202 HP y unas impresionantes 332 libras-pie de torque de los motores Rocket. El alto rendimiento y el excelente desempeño de este motor le inyectó vida a la marca, convirtiendo a Oldsmobile en un líder, con diseños y estilos que le permitieron saltar al cuarto lugar en la carrera de ventas de Detroit en 1955, vendiendo 583.179 vehículos ese año. 

En Cali, Colombia, este fue un carro relativamente popular entre las clases altas y aunque posiblemente solo había 3 o 4, debemos recordar que Cali en esa época, era apenas una pequeña ciudad de unos 400.000 habitantes, y había muy pocos vehículos, así que era fácil encontrarse con una de estas magnificas máquinas en cualquier parte. Uno de esos Convertibles fue rescatado por el restaurador antioqueño Don Javier Sierra y es quizás el mejor de todos los que existen en Colombia y posiblemente uno de los mejores del mundo. 

Tras un meticuloso proceso de restauración, este es posiblemente unos de los mejores Oldsmobile 98 ‘Starfire’ Convertible, modelo 1955, del mundo.
Oldsmobile ‘Starfire’ 98 Convertible de 1955, en su cochera de Rio Negro, Colombia.¡Qué bien se le verían unas placas azules de antiguo!
Copas o tapacubos del Oldsmobile, modelo 1955 Emblema de la marca en esa época
Un atributo memorable del Starfire de 1955 fueron sus copas o tapa cubos, tipo ruleta. Fueron ingeniosamente diseñados y se hicieron tan distintivos que se convirtieron en los favoritos de los personalizadores y rodders, dando lugar a un mar de imitaciones. Las copas o tapa cubos del Starfire, son sin embargo, un artículo genuino, y conforme pasó el tiempo, se volvieron ítems de colección muy valiosos. No es fácil conseguirlas hoy.

El equipamiento básico de fábrica instalado en los convertibles incluía, luces direccionales, bumpers lujosos, biseles cromados de acero inoxidable, pito o bocina de doble trompeta, encendedor de cigarrillos, tapetes alfombrados, luces de cortesía, reloj, tablero acolchado y moderador de luz en el espejo retrovisor. Un vehículo de estos, en un estado similar al de los presentados en las fotografías de este artículo, puede alcanzar un muy buen precio y en la actualidad puede venderse entre US$ 70.000 y US$ 80.000, de acuerdo a Worldwide Auctioneers, de Houston, Texas.

Un poco de historia: 
Oldsmobile Starfire Concept 1953
El primer Oldsmobile Starfire, se presentó en el GM Motorama Show de 1953, junto con el Buick Skylark y el Cadillac Eldorado. Cada uno de estos tres automóviles se convertiría luego en la insignia de su correspondiente marca. El nombre Starfire, viene del jet de combate Lockheed F94B Starfire.

Avión de combate Lockheed F94B Starfire y Oldsmobile Starfire Concept 19
Con una carrocería de fibra en vidrio y asientos de cubo para dos personas, el show car Starfire, tenía un parabrisas envolvente, y una combinación de bumper y rejilla que daban la sensación de una boca abierta. Se dice que fue un Corvette para Oldsmobile.

Oldsmobile Starfire “Show-Car”, modelo 1953
Interior del Oldsmobile Starfire “Show-Car”, modelo 1953
En 1954, los primeros Starfire salieron de la línea de ensamblaje. (Todos los convertibles 98 de ese año fueron llamados Starfire). A pesar de tener detalles del estilo del carro de demostración GM Motorama, no se presentó como un deportivo de dos puestos, sino uno más convencional de cuatro puestos. Con un precio de US$ 2.963, se construyeron ese año 6.800. En 1955, el Starfire despegó con unas ventas de 9.149 unidades, a pesar de un aumento de precio considerable para el estándar de la época, US$ 313.

Oldsmobile ‘Starfire’ Convertible, motor Rocket V-8, 303 pulg³ (5.0 L), modelo 1954
Algunos de los cambios para 1955 incluyen el ir en contra de la tradición americana de crear siempre modelos más grandes y pesados; el Starfire de 1955 en realidad pesaba 269 libras menos (3.890 libras, frente a 4.159 libras para el modelo anterior de 1954). 

Con un precio de US$ 1.000 por debajo del Cadillac Eldorado convertible, el Oldsmobile 98 tenía muchos aditamentos estándar para ofrecerle al nuevo comprador. También había una buena variedad de productos adicionales que se podía ordenar, así: 
  1. Aire acondicionado, US$ 550
  2. Dirección hidráulica de seguridad US$ 120
  3. Pedal facilitador para los frenos de potencia US$ 58
  4. Asientos eléctricos y variadas opciones de radios y antenas estaban disponibles.
NOTA: 1955 fue el año en que se fabricó el Oldsmobile número 5.000.000, desde que la compañía se fundó en 1896.

Entre 1950 y 1974, el 88 fue la línea de mayor venta en la división Oldsmobile, en particular los modelos recién ingresados a la línea como el 88 and Dynamic 88. La serie 88 fue también lideró la imagen de Oldsmobile, sobre todo en los primeros años (1949 - 1951) cuando fue uno de los automóviles con mejor desempeño gracias a su tamaño relativamente pequeño y más liviano y a su avanzado motor V8 (cabeza de válvulas de alta compresión), originalmente diseñado para el más grande y más lujoso Oldsmobile de la serie 98, creando lo que para muchos consideraron el abuelo de los autos musculosos de la década de 1960.

El Oldsmobile 88 fue producido en Wentzville, Missouri; Flint, Michigan, y Lake Orion, Michigan.