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Esta es una historia Pontiac: Los autos Firebird más valiosos de cada generación

Por: Francisco Mejía-Azcárate
Como extrañamos a Pontiac. Esa marca de automóviles que llevaba el nombre del jefe de la tribu Ottawa, líder de la rebelión de los nativos americanos, y de la ciudad del estado de Michigan donde nació la empresa, siempre se basó en su legado rebelde, que aunque rara vez fabricaba los autos más bonitos de Estados Unidos, tenía la manía de hacerlos sumamente emocionantes. Esta emblemática marca que desde finales de la década de 1950 reemplazó la cabeza del cacique por el distintivo emblema triangular de la flecha roja, produjo unos motores tan endiablados que la llevaron a convertirse en la abanderada del alto rendimiento de GM desde principios de la década de 1960.


Puede que la marca se haya ido, pero los enamorados fieles de Pontiac no la hemos olvidado. Desde importantes pilotos de carreras hasta autos deportivos raros de gran desempeño, e incluso automóviles que se volvieron íconos hollywoodenses, los Pontiac se han venido convirtiendo lentamente en valiosas piezas de colección, aunque aún no alcanzan las cotizaciones de otras marcas de GM, Ford, o Chrysler.

Con 35 años en la línea de producción, cuatro generaciones, y una nutrida selección de variaciones de alto rendimiento, sin mencionar las tres películas de “Smokey and the Bandit”, “Knight Rider”, y un sinnúmero de otras películas y series de televisión, ahora históricas, que hicieron del Pontiac Firebird uno de los más icónicos y deseados automóviles deportivos estadounidenses del momento, está empezando a trascender las típicas consideraciones de los coleccionistas y llegando a la razón principal por la que a la mayoría de nosotros nos agrada tanto. Los diferentes modelos del Firebird a través de esas tres décadas y media que la línea se mantuvo en producción fueron muy diversos, y ya con la edad que tenemos quienes recordamos sus épocas de gloria, quisiéramos que fueran mejor valorados por los coleccionistas, porque, aunque la mayoría eran relativamente asequibles cuando nuevos, siguen siéndolo hoy, y muy pocos de ellos han alcanzado los valores históricos de los más renombrados Mustang, Camaro, y los ‘Super Birds’ de Dodge y Plymouth.

Aquí en este artículo analizamos cada generación del Firebird, y hacemos una selección de los modelos más caros y valiosos de cada serie, en la actualidad.

Primera generación (1967-1969) – 1969 Firebird Trans Am Convertible
Valor promedio en condición #2 (Excelente): US$ 1.000.000

Chevrolet era la división líder en la ingeniería de la carrocería F, y Pontiac aceptó a regañadientes la misma plataforma para su uso en marzo de 1966, solo después de que la gerencia de GM rechazara la propuesta del gerente general de PMD, John DeLorean, para desarrollar auto que le hiciera cara al Mustang.

1969 Firebird Trans Am Convertible


El año modelo 1969 fue cuando todo comenzó, Pontiac dio a conocer el famoso Trans Am, como parte de la línea Firebird. Aparte de la famosa carrocería pintada en ‘Blanco Cameo con rayas Azul Tyrol’, el Trans Am incluyó muchas otras mejoras. Lo que más llamó la atención de todos los amantes de la marca fue la introducción del motor estándar de 400 pulg³ (6.6L) Ram Air III, pero además ofrecía la opción del motor Ram Air IV, suspensión rígida de servicio pesado y una dirección de relación más rápida. En la actualidad, estos Trans Am son muy poco comunes para empezar, y los convertibles lo son aún más.

Fotografías que lo ilustran con la capota de lona arriba, y de perfil

Solo se produjeron 697 automóviles en total, por lo que cualquier automóvil en excelentes condiciones aporta una cotización de seis cifras. Sin embargo, los convertibles son una historia completamente diferente, con solo ocho producidos. Si bien todos están equipados con el motor Ram Air III menos potente, un Trans Am Convertible impecable es fácilmente un automóvil de siete cifras. Siendo incluso más raros que un ‘Hemi Cuda Convertible’, estos dos raros autos suelen salir a la venta con la misma poca frecuencia.

Segunda generación (1970-1981) – 1970 Firebird Trans-Am Formula 400/370 HP Ram Air IV Coupe: 
Valor promedio en condición #2 (Excelente): US$ 172.000

Aunque el Firebird de segunda generación alcanzó la fama de la cultura pop en sus últimos años (recuerdas los techos en T, y el ave en el capó), los coleccionistas serios prefieren los purasangres con motores no catalizados y de alta potencia de principios de la década de 1970. Cuando hablo de ‘motores no catalizados’ me refiero a que a partir de 1974, los catalizadores se hicieron obligatorios en todos los estados de la unión americana. El congreso obligó a las automotrices a tener controles mucho más efectivos de las emisiones y eso se tradujo en una enorme reducción de potencia y por ende el desempeño se desvaneció y se fue al traste. Por lo tanto, no debería sorprendernos que uno de los más caros de esta generación sea uno fabricado en 1970.

1970 Firebird Trans-Am 400/370 HP Ram Air IV Coupe


El Firebird Trans Am de segunda generación estaba lleno de elementos visuales como un capó vibrador (shaker), extractores de aire funcional, montados en los guardabarros, spoiler de aire delantero, spoilers en la boca de las ruedas traseras, y una franja central ancha, sin embargo, aunque espectacular en apariencia, los dos primeros años de producción de esta nueva generación del Firebird Trans Am, la producción fue más o menos baja en la línea de ensamblaje, aunque debemos tener en cuenta que se ofrecieron las opciones de motor Ram Air IV, más raras y más buscadas. Pontiac ofreció en el Firebird Trans Am, por solo dos años, y únicamente en 88 unidades se instaló este motor (que se distingue por las culatas de cilindro de puerto redondo, capaz de producir mayor compresión). La potencia y la rareza han llevado a los Firebird Trans Am equipados con el motor Ram Air IV, a un estatus legendario tanto por el lado de rendimiento como en el de la coleccionabilidad. Por un precio extra de US$ 389.68, la famosa opción Ram Air IV, entregaba mucho más de los 25 HP anunciados, sobre el motor Ram Air III de puerto D estándar. Eran unos motores muy salvajes para entonces, y hoy son extremadamente escasos, por lo que su cotización no hace sino subir.

Fotografía que ilustra su interior deportivo

Algunos lo llamaban el auto más mal-encarado de Detroit, a mí me parece más bien serio

Los otros Firebird Trans Am con motor Ram Air IV, que también son muy buscados, aunque un poco menos valiosos, son los del motor V-8 Super Duty de 455 pulg³ (7.5L), fabricados en 1973. Estas versiones Super Duty del Pontiac Firebird fueron la cúspide en desempeño del modelo, siendo los últimos ‘muscle cars’ que coincidencialmente llegaron justo en medio de la crisis energética de 1973. Su potencia llegaba cerca de los 300 HP en 1973, siendo las versiones más potentes del modelo durante décadas.

*De las decenas de miles de ejemplares fabricados solo una pequeña porción de ellos llegaron con el muy especial SD455, y de estos, la inmensa mayoría fueron combinados con caja automática, por lo que solo una mínima parte contó con la transmisión manual de cuatro cambios. (*https://www.motor.es/)

Tercera generación (1982-1992) – 1992 Firebird SLP Firehawk Coupé
Valor promedio de la condición # 2 (Excelente): $ 61.000

GM suspendió la producción de motores Pontiac V-8 en 1981, lo que obligó al Firebird de tercera generación a encontrar otras formas de distinguirse de su gemelo fabricado por Chevrolet, el Camaro.

1992 Firebird SLP Firehawk Coupé


En 1991, Street Legal Performance (SLP) unió fuerzas con Pontiac para crear una opción de alto rendimiento (código RPO B4U) en Firebird Formula de producción, bautizando esta creación como Pontiac ‘SLP Firehawk’.

Este enigmático y poderoso Pontiac hizo su debut durante el último año del modelo del Firebird de tercera generación. El SLP Firehawk recibió el motor V-8 L98, fabricado por Chevrolet de 350 pulg³ (5.7L), adaptándole unas culatas de cilindros especiales, y otras modificaciones para ayudar a convertirlo en una bestia, cuyo motor generaría 350 HP, y 390 libras-pie de torque, una potencia excepcional en ese momento. La producción totalizó solo 25 autos, pero la página de internet FirebirdFever.com menciona un auto número 26 que supuestamente generaba más de 400 HP, aunque ese auto no se cuenta en las cifras oficiales de producción.

1992 Firebird SLP Firehawk Coupé

El SLP Firehawk también tenía otras mejoras de rendimiento (algunas de ellas opcionales):
- Una transmisión manual Corvette ZF de 6 velocidades acoplada a un eje de transmisión de aluminio.
- Frenos Brembo de cuatro pistones (el sistema de frenos 1LE era estándar para el Firehawk; los compradores tenían que pasar al Paquete de competencia para obtener los frenos Brembo).
-Un eje trasero Dana 44.
- Neumáticos 275 / 40-17.
- Asientos Recaro.
- Barra antivuelco, arneses de cinco puntos.
- Amortiguadores y brazos de control traseros más rígidos.
- Incluso se vendieron varios Firehawks con una celda de combustible opcional.
- Algunas de las opciones eran parte del paquete Competition "R" de US$ 9.995
(Por ejemplo, los frenos Brembo mencionados anteriormente eran parte de ese paquete,).

El SLP Firehawk era posiblemente más digno de las pistas que de las calles. Según Firehawk.org, de los 25 producidos en esta ejecución inicial, los primeros ocho SLP Firehawk eran modelos de finales de 1991, mientras que los 17 coches restantes construidos eran modelos de 1992, aunque originalmente se habían pedido 27.

Lo mejor de estos autos es que en buen estado de conservación, pronto podrán coquetear con cifras alrededor de US$ 100.000, y dada la poca frecuencia con la que salen a la venta, muy seguramente pasarán esa barrera en un tiempo no muy largo.

Cuarta generación (1993-2002) – 1997 Firebird SLP Firehawk 350/330 HP LT4 Coupé
Valor promedio de la condición # 2 (Excelente): $ 59,600

La última serie de Firebird se lanzó en 1993, con una duración de nueve años finalizando en 2002. Normalmente, el último año de cualquier modelo importante es el que genera la mayor cantidad de dinero, pero este no fue el caso de los Firebirds de cuarta generación. Se necesita un automóvil verdaderamente especial para que eso sucediera y el SLP Firehawk del año modelo 1997, equipado con el motor LT4 lo logró.

1997 Firebird SLP Firehawk 350/330 HP LT4 Coupé


La edición especial LT4, utilizó un motor procedente del C4 Corvette Grand Sport, que ya iba de salida, apareciendo en la edición de agosto de 1997 de la revista Motor Trend. Se indicó que se producirían entre 25 y 30, unidades, por lo que los 29 listados en Firebirdfever.com parecen ser razonables.

1997 Firebird SLP Firehawk 350/330 HP LT4 Coupé Convertible

El SLP Firehawk LT4 es de aceleración rápida, tiene inyectores de mayor caudal, puertos reelaborados, válvulas más grandes, leva de gran elevación y pistones de mayor compresión, con lo que se creó una variación especial del V-8 de bloque pequeño LT1 estándar… A este motor se le acopló una caja Borg-Warner de seis velocidades y la versión más deportiva del chasis Firebird, y produce un ronroneo que endulza cualquier oído. Cada paseo es una sinfonía de vocalizaciones en tono V-8 que hace sonreír a quienes lo conducen y a quienes desprevenidamente los escuchan. Una palanca de cambios Hurst recorta los trazos largos de las seis velocidades en golpes precisos sin esfuerzo aparente, lo que mejora la experiencia de conducción.

Historias cortas de 4 automóviles Pontiac muy especiales

Por: Francisco Mejía-Azcárate
Cuando los organizadores de uno de los ‘Concursos de Elegancia’ más prestigiosos del gran país del norte descubrieron que General Motors descontinuaría la marca de autos Pontiac, una de sus filiales con más historia, decidieron que tenían que planear algo grande para la exhibición del año 2009. Debían encontrar el automóvil Pontiac más antiguo de los Estados Unidos.

Paul Jaszczak y su padre, Roy Jaszczak, con su 1926 Pontiac, el Pontiac más antiguo de los Estados Unidos
Paul Jaszczak y su padre, Roy Jaszczak, con su 1926 Pontiac, el Pontiac más antiguo de los Estados Unidos

Conociendo que la marca Pontiac apagaría sus plantas de producción antes de finalizar el año 2009, y que ya no habrían más autos Pontiac, posteriores al año modelo 2010, el Concours d'Elegance del condado de Fairfield en Westport, Connecticut, a realizarse en agosto de 2009, lanzó una búsqueda nacional para encontrar el automóvil Pontiac más antiguó de los Estados Unidos. ‘Salpicando’ a los medios automotrices con avisos, y aprovechando su propia red de aficionados a los autos antiguos y de colección, alertaron a todos los clubes de Pontiac que pudieron encontrar, incluido el Pontiac Car Club de Australia y la Asociación Pontiac de Manitoba, Canadá, causando una sensación mediática entre los aficionados a los autos de época en todo el país, a tal punto que Paul Jaszczak que estaba en la fría Minnetonka, a unas 1.250 millas de distancia, (2.011 km) se enteró e inscribió su automóvil.

Después de tres meses de búsqueda, descubrieron 12 vehículos de la marca Pontiac que aún existían desde 1926, año de fundación de la emblemática automotriz, apareciendo un ganador, se trató de un automóvil Pontiac 6-27 ‘Two Door Coach’ de 1926, propiedad de Paul Jaszczak de Minnetonka, Minnesota. Este es el primer y único auto coleccionable que los Jaszczak, y se han tomado en serio su administración. Este automóvil fue construido en 1926, el año en que Pontiac se presentó como una "marca compañera" de Oakland.

La cabeza del Chief Pontiac adorna el frente del 6-27 y debajo dos medallones de bronce, uno con el perfil del guerrero mirando a la derecha y el otro dice ‘Product of General Motors’

El citado automóvil fue comprado nuevo por el modesto concesionario Fishman-Holm Oakland-Pontiac en Harmon Place en Minneapolis. Su propietario actual, el Señor Paul Jaszczak reveló lo que sabía de este ahora famoso Pontiac: “El caballero que me lo vendió me dijo que este automóvil era uno de los primeros autos Pontiac fabricados y que había sido ordenado por el heredero del concesionario como un tributo a su padre, quien había fallecido en 1926. Este Pontiac, con un modesto motor de seis cilindros en línea capaz de generar apenas 32 HP, aparentemente estuvo en la pequeña sala de exhibición con capacidad para dos autos de Fishman-Holm en 1224 Harmon Place, durante tal vez 50 años”. El automóvil todavía conserva en buen estado la cubierta de la rueda de repuesto original fabricada por Fishman-Holm Pontiac, hace ya más de nueve décadas. Finalizando la década de 1970, el automóvil se vendió a otro propietario, quien luego lo puso en venta anunciándolo en el año 2002, como "Pontiac 1926, con 13.000 millas originales en el odómetro, lo que llamó mi atención".

1926 Pontiac Two Door Coach (Foto: Bruce Bisping/Star Tribune via Getty Images)


Si bien Jaszczak inicialmente no tenía idea que la marca Pontiac fuera tan antigua, convenció a su padre que fueran a ver el automóvil. Mientras que Roy Jaszczak aun dudaba si hacerse a un viejo Pontiac le vendría bien a su hijo, este ya estaba cautivado por la excelente calidad y la integridad del automóvil. Una vez convencido que lo quería, sin saber porque, se le ocurrió ofrecer únicamente la mitad de lo que su propietario pedía y fue así que este viejo Pontiac encontró un nuevo hogar. “Cuando lo compré tenía dudas de si este automóvil fuera realmente del año modelo 1926, pero una investigación realizada por la Pontiac Historic Society me confirmó que sí".


A lo largo de los años, Paul Jaszczak logró acumular más información sobre su automóvil y sobre este modelo en general. Fue fabricado en mayo de 1926, y su número de serie es 1373. Al poco tiempo, un colaborador suyo que había aprendido a conducir en un Pontiac de 1926, apareció con un “Owners Manual” original (Manual de Propietario), permitiéndole a Paul conocer los detalles técnicos y operativos de su automóvil. “Incluso hubo un “recall” en 1926, año en que se fabricó, y la razón fue que uno de los cojinetes (empaques) de la transmisión que aparentemente estaba hecho originalmente de carbono, debía ser reemplazado por una unidad hecha de baquelita, según la literatura de Pontiac, “dudo que mi carro haya recibido alguna vez esa pieza nueva, ya que permaneció algo así como 50 años en una sala de exhibición y fuera de la carretera".

Vista lateral del Pontiac más antiguo de los Estados Unidos

Mientras que el Pontiac Nº 1 reside en la sede de GM en Michigan, el Pontiac 6-27 Two-Door Coach, de 1926 de Paul Jaszczak resultó ser el Pontiac más antiguo de Estados Unidos en manos privadas.

Otro ángulo del Pontiac más antiguo de los Estados Unidos

Esta marca, nacida en Oakland, Michigan, a principios del siglo XX, con la tarea de cerrar la brecha entre las marcas Chevrolet y Oldsmobile, se convirtió rápidamente en un éxito y llevó a GM a abandonar la antigua ‘División Oakland’ a principios de la década de 1930. Claro está que esa no es la razón por la cual la mayoría de nosotros, ahora adultos, recordamos a Pontiac. Fueron las décadas de 1950, 1960 y 1970, las que nos enamoraron de su estilo y desempeño… y es que no podemos olvidar que fue precisamente Pontiac, con su modelo GTO, la compañía que posiblemente sacó al mercado el primer auténtico "auto musculoso" (mucle car) iniciando con ellos una revolución automotriz sin precedentes en la industria automotriz estadounidense..

Durante su vigencia tuvo equivocaciones terribles como el SUV Aztek, pero también muchos aciertos, como estos tres previamente seleccionados por la revista especializada “Car and Driver”, autos estos que ahora han alcanzado el estatus de ‘Great American Car’, veamos cuales son:

1958 Pontiac Bonneville: La historia nos cuenta que el Bonneville se introdujo en febrero de 1957 como un Star Chief personalizado, de carrocería convertible el cual estaba completamente equipado con todas los ‘extras’, haciéndolo muy parecido a un Cadillac, aunque definitivamente tenía traje de Pontiac.. ... Para 1958, Pontiac reposicionó el Bonneville, reduciendo significativamente su precio y agregando un cupé de techo rígido en la parte superior de la jerarquía de la marca.

1958 Pontiac Bonneville Sport Coupé


Este niño de la era atómica, trajo consigo la sustancia y el sabor de la verdadera ingeniería de la época (inyección de combustible, suspensión neumática, y transmisión automática de cuatro velocidades) junto con su bella apariencia inspirada posiblemente en una nave espacial. El Bonneville fue el primero de una larga lista de automóviles Pontiac potentes y avanzados, presagiando los magníficos coches de la marca de los años 60’s.

1964 Pontiac (LeMans) GTO: En 1964, un grupo de ingenieros y diseñadores apasionados y un tanto rebeldes en la División de Pontiac Motor de General Motors, liderados por John Z. Delorean construyeron un automóvil que no solo abrió un mercado completamente nuevo, sino que también inició una revolución automotriz, sin presentes en la industria. El auto era el Pontiac GTO, y rápidamente se convirtió en una leyenda.

1964 Pontiac (LeMans) GTO Coupé


1964 Pontiac (LeMans) GTO – Two door sedan


A menudo acreditado como el ‘muscle car’ original, el Pontiac GTO convirtió a un plebeyo cupé como el Pontiac LeMans, en un aguerrido y poderoso automóvil capaz de deslumbrar con un muy bien afinado motor V-8 de 325 o 348 HP y 389 pulg³. Con el GTO, las ventas se dispararon y Pontiac se convirtió en una marca que ofrecía un coche de alto rendimiento a un precio asequible. Enfrentar un Pontiac GTO contra un Ferrari GTO, ayudó a poner la revista “Car and Diver” en el mapa mundial. Esos resultados dan para otra historia.

Portada de la revista Car and Driver de marzo de 1964

1977 Pontiac (Firebird) Trans-Am: El Pontiac Firebird fue diseñado y producido por Pontiac Motor, desde los años modelo 1967 a 2002. Presentado simultáneamente con el Camaro de GM el 23 de febrero de 1967, para hacerle contrapeso al Ford Mustang y al Mercury Cougar. Ambos compartían una misma plataforma de la División Chevrolet. El año modelo 1977, correspondía a la segunda generación, vigente dese 1970 hasta 1981. El paquete Trans-Am, disponible desde 1967, fue una edición especial, tremendamente popular, no solo por su apariencia, sino por su aparición en la película “Smokey and the Bandit”, con el acreditado actor Burt Reynolds.

1977 Pontiac Trans Am T-Roof Coupé


A finales de la década de 1970, el motor más potente designado para el Trans Am era un V-8 de 6.6L con reducción de emisiones que apenas producía unos escasos 220 HP, pero suficiente torque para hacer rechinar los cauchos sin ningún complejo. El automóvil de 1.533 kilos aceleraba de 0 a 96 kph en unos tristes 9.3 segundos. Pero esas eran las realidades de esos tiempos cuando el gobierno obligó a las automotrices a colocar todo tipo de suplementos en los motores con el objetivo de reducir las emisiones, lo que dio al traste con la potencia y el desempeño. Sin embargo, en su papel protagónico en la película Smokey and the Bandit, de 1977, ese Trans-Am negro y dorado tenía tanta presencia como el mismo Burt Reynolds y pasó de inmediato al estrellato, haciendo tanto alboroto que actualmente es un automóvil de culto, y existen varias empresas en los Estados Unidos, dispuestas a no dejarnos olvidar al Trans-Am.

Aquí se puede apreciar el agresivo diseño deportivo del 1977 Pontiac Trans Am T-Roof Coupé

Así se ve un ‘Trans Am’, modelo 2020 – Fabricado por “Trans Am Worldwide” a partir de un Camaro en Tallahassee, FL

¿Dónde se encuentra el último Pontiac?

Investigación y edición Francisco Mejía-Azcárate
A raíz del desplome financiero que surgió con la explosión de la burbuja inmobiliaria estadounidense, antes de que terminara la primera década del Siglo XXI, el Tío Sam tuvo que salir corriendo a reestructurar la mega Corporación General Motors, que en 2008 empezó a naufragar con el altísimo riesgo de hundirse y succionar con ella buena parte de las finanzas de medio universo. El primer anuncio que indicaba la gravedad del asunto ocurrió en abril de 2009, cuando presionada por las circunstancias, la General Motors Corporation informó que eliminaría la División Pontiac como parte del rescate orquestado por el gobierno de los Estados Unidos de América.

Ornamento sobre el radiador, con la cabeza del Cacique Pontiac y dos monedas grabadas
Vista frontal y posterior del Pontiac Series 6-27 modelo 1926 con motor de 6 cilindros. Precio en 1926…US$ 825.oo
La marca, concebida en 1926, como una compañera de la marca Oakland, cuya idea era producir una línea de vehículos corrientes pero 'atléticos' que para 1929 había vendido medio millón de ellos y se había convertido en una división de la General Motors, cuando transcurría la primera década del siglo XXI ofrecía unas cifras verdaderamente desalentadoras, a pesar de encontrarse produciendo los mejores carros de los últimos 20 años. Solo para hacernos a la idea de la decadente situación de la marca del cacique americano, obsérvense estas cifras: en 2009 se vendieron 629.632 vehículos menos que en 1978.

Fotografía del “último” Pontiac saliendo de la línea de ensamblaje en Orion Township, Michigan
Siempre se ha dicho que la Corporación General Motors fabricó el último Pontiac para el mercado de los Estados Unidos, el miércoles 25 de noviembre de 2009. Se trató de un sedán blanco del modelo G6, que salió de la línea de ensamblaje de la planta de Orion Township, Michigan, a las 12:45 PM. Ese día y a esa hora, el viaje del glorioso cacique terminó; la marca estadounidense que le puso el condimento a los camastrónicos carros familiares que por miles salieron de las enormes plantas de ensamblaje de Detroit, ya no pudo seguir y fue el adiós definitivo para la marca que le incorporó emoción a los carros de línea y les enseñó a los gringos lo que significaban las siglas GTO. Ese día no hubo torta, ni bandera conmemorativa de este triste episodio, ni siquiera estuvo presente algún alto funcionario de la General Motors, ni tampoco concurrieron los medios de comunicación. Ese día sólo se presentó un grupo de trabajadores encargados de supervisar el "proceso final" de los últimos 100 Pontiac modelo G6, destinados a ser parte de una flota de carros de alquiler. Con esta última centena de vehículos se le dio triste sepultura a la aguerrida cabeza del último gran guerrero americano. Aunque muchos de los trabajadores posaron y se tomaron fotografías con sus teléfonos celulares, a medida que los últimos carros se movían hacia el final de la línea de montaje, fue una despedida lánguida para un guerrero de 83 años de edad, que debutó bajo las brillantes luces del “New York Auto Show” el 9 de enero de 1926.



A diferencia del último Oldsmobile - un Alero - al cual cientos de trabajadores de la planta le estamparon su firma en medio de un despliegue mediático enorme y que fue donado al “RE Olds Transportation Museum” de Lansing, Michigan, los últimos 100 Pontiac G6 se vendieron como parte de una flota destinada a una empresa de alquiler de carros, cuyo destino final era el gigantesco aeropuerto de Tacoma, Washington. Siendo así, muchas personas pudieron haber conducido ese último Pontiac de la historia, sin siquiera darse cuenta.

El último Oldsmobile Alero (ver fotos) fue fabricado el 29 de abril de 2004. Todos los trabajadores de la planta le estamparon su firma
Para muchos entusiastas de la marca Pontiac lo que sucedió fue un final poco glorioso, por no decir vergonzoso, para una marca que en la década de 1930, popularizó el estilo “Silver Streak” y en la década de 1960, definió la era de los carros musculosos norteamericanos. Fue un trago amargo para los 2.400 trabajadores de la planta de Orion Township, que en la actualidad producen y ensamblan vehículos Chevrolet de plataforma pequeña. Dicho esto es pertinente aclarar que en la planta de la General Motors, en San Luís Potosí, México, se siguieron fabricando vehículos Pontiac destinados al mercado canadiense hasta diciembre de 2009. En efecto se trataba del subcompacto Pontiac G3/Wave, (sedán/hatch-back) un autito muy similar al Chevrolet Aveo, tan popular en Colombia.

Pontiac G3 y Wave, modelo 2009, fabricado en San Luís de Potosí, México, destinado al mercado canadiense
Sin embargo, alguien muy importante en la General Motors, decidió fabricar un último Pontiac G6 modelo 2010, posiblemente en enero o febrero de 2010, en la empolvada planta de Orion Township, Michigan, antes de desmantelar por completo la línea de ensamblaje del Pontiac G6 y configurarla para fabricar pequeños vehículos de la marca Chevrolet. ¿Qué cómo sé esto? Pues deseoso de saber que había pasado con el último Pontiac, fabricado en el 2009, encontré una hoja de producción con la sumatoria de los vehículos fabricados hasta el mes de junio de 2010, en la que se muestra la cantidad de carros fabricados hasta ese momento en cada una de las plantas de la General Motors. En esta hoja se puede observar cuantos correspondían a los modelos 2010 y cuantos al modelo 2011 y claramente se observa que hasta junio de 2010, cuando se cerró la producción de modelos de ese año y se inició la de los modelos 2011, se había fabricado un único Pontiac, un G6, para ser más exacto. Yo me pregunto…. ¿no será que este último Pontiac, producido casi que en secreto, fue destinado al Centro de Patrimonio de la General Motors o para algún museo de la General Motors de los Estados Unidos?...... Esperemos que sí, aunque no he podido encontrar evidencia de que así haya sido, pues me es difícil creer que hicieron un único carro dos o tres meses después de haber suspendido la producción para completar un pedido para una agencia de alquiler de vehículos.

Lista parcial de la producción de GM hasta junio de 2010.*Las siglas MYTD – significan "Model Year To Date": Año del modelo a la fecha *Las siglas CYTD – significan “Calendar Year To Date”: Año calendario a la fecha

Es un secreto muy bien guardado lo que pasó con este último Pontiac G6, el cual fue fabricado en solitario en la planta de Orion Township, Michigan, a comienzos de 2010 y está tan bien guardado su secreto que mi fiel amigo “Google” fue incapaz de ayudarme a encontrar la información a pesar de lo mucho que lo intenté. Generalmente soy capaz de localizar los más recónditos datos para mis escritos, pero tengo que reconocer que esta vez fui vencido, aunque considero que el premio de consolación fue detectar que un último Pontiac, fue fabricado en 2010, a pesar de todos los anuncios del cierre de la División. En algún lugar ha de estar el carro y muy seguramente se encontrará a buen recaudo, pero me hubiese gustado terminar esta historia dándoles la exacta ubicación actual. A continuación presento la lista de los 62 principales modelos de Pontiac fabricados a lo largo de sus 83 años de existencia:

1. Pontiac 2+2 (1964–1970)

2. Pontiac 2000 (1983)

3. Pontiac 2000 Sunbird (1983-1984)

4. Pontiac 6000 (1982–1991)

5. Pontiac Acadian (1976–1987, relanzado como Chevrolet Chevette/Pontiac T1000/1000, Canadá)

6. Pontiac Astre (1975–1977; 1973–1977 Canadá)

7. Pontiac Aztek (2001–2005)

8. Pontiac Bonneville (1957–2005)

9. Pontiac Catalina (1959–1981)

10. Pontiac Chieftain (1950–1958)

11. Pontiac Custom S (1969)

12. Pontiac De-Lux (1937)

13. Pontiac Executive (1967–1970)

14. Pontiac Fiero (1984–1988)

15. Pontiac Firebird (1967–2002)

16. Pontiac Firefly (1985–2001, relanzado como Chevrolet Sprint/Geo Metro/Suzuki Cultus, Canadá)

17. Pontiac G2 (2006-2010 (solo para México y fabricado en México), posteriormente fue relanzado como Chevy Spark en los Estados Unidos.

18. Pontiac G3 (2006–2009, (México), 2009 (US) relanzado como Chevrolet Aveo/Daewoo Gentra)

19. Pontiac G4 (2005–2009, relanzado como Chevrolet Cobalt, en México)

20. Pontiac G5 (2007–2009, relanzado como Chevrolet Cobalt)

21. Pontiac G6 (2004–2010)

22. Pontiac G8 (2008–2009, relanzado como Holden VE Commodore, en Australia)

23. Pontiac Grand Am (1973–1975, 1978–1980, 1985–2006)

24. Pontiac Grand Prix (1962–2008)

25. Pontiac Grand Safari (1971–1978)

26. Pontiac Grand Ville (1971–1975)

27. Pontiac Grande Parisienne (1966–1969, Canadá)

28. Pontiac GTO (1964–1974)

29. Pontiac GTO (2004–2006, relanzado como Holden Monaro)

30. Pontiac J2000 (1982)

31. Pontiac Laurentian (1955–1981, Canadá)

32. Pontiac LeMans (1962–1981, 1988–1993)

33. Pontiac Matiz (1998–2005, relanzado como Daewoo Matiz, en México)

34. Pontiac Matiz G2 (2006–2010, relanzado como Daewoo Matiz, en México)

35. Pontiac Montana (1999–2005)

36. Pontiac Montana SV6 (2005–2006)

37. Pontiac Parisienne (1983–1986; 1958–1986, Canadá)

38. Pontiac Pathfinder (1955–1958, Canadá)

39. Pontiac Phoenix (1977–1984)

40. Pontiac Pursuit (later G5 Pursuit) (2005–2006, relanzado como Chevrolet Cobalt, Canadá)

41. Pontiac Safari (1955–1989)

42. Pontiac Silver Streak (1930’s)

43. Pontiac Solstice (2006–2009)

44. Pontiac Star Chief (1954–1966)

45. Pontiac Star Chief Executive (1966)

46. Pontiac Strato-Chief (1955–1970, Canadá)

47. Pontiac Streamliner

48. Pontiac Sunbird (1975–1980, 1985–1994)

49. Pontiac Sunburst (1985–1989, relanzado como Chevrolet Spectrum/Isuzu Gemini, Canadá)

50. Pontiac Sunfire (1995–2005)

51. Pontiac Sunrunner (1994–1997, relanzado como Geo Tracker/Suzuki Escudo, Canadá)

52. Pontiac Super Chief (1957–1958)

53. Pontiac T1000 (1981–1987)

54. Pontiac Tempest (1961–1970; 1987–1991, relanzado como Chevrolet Corsica, Canadá)

55. Pontiac Torpedo

56. Pontiac Torrent (2006–2009)

57. Pontiac Trans Am (1969–2002)

58. Pontiac Trans Sport (1990–1998)

59. Pontiac Ventura (1960–1970 gran volumen, 1973–1977 compacto)

60. Pontiac Ventura II (1971–1972)

61. Pontiac Vibe (2003–2010)

62. Pontiac Wave (posteriormente G3 Wave) (2004–2010, relanzado como Chevrolet Aveo/Daewoo Gentra, Canadá)

Pontiac GTO Convertible – (El primero de la saga)

Historia de las tres primeras generaciones del Pontiac GTO (GranTurismo Omologato)

Investigación e Edición Francisco Mejía-Azcárate


1ª. Generación: 1964-1967

El mítico Pontiac GTO de 1964 fue el detonante de la pandemia comercial que generó una nueva raza de automóviles… “los musculosos”. Este vehículo desató una feroz competencia entre las tres grandes de Detroit y los otros fabricantes menos poderosos que aún sobrevivían y en su afán de ganar, los fabricantes de los Estados Unidos, se enfrentaron de tú a tú, con la mira de hacerse al mercado de los más jóvenes y para ello enriquecieron el diseño y mejoraron el desempeño de los muy tradicionales automóviles familiares estadounidenses. Esta nueva puerta que se abrió con la introducción del Pontiac GTO, hizo que los fabricantes crearan los más salvajes, ruidosos y emblemáticos carros musculosos jamás fabricados en el gran país del Norte. Este cambio radical de mentalidad en la década de 1960, convirtió a Detroit en el centro mundial de los carros de alto rendimiento, a precios asequibles.

Oldsmobile Rocket V-8 modelo 1949 Chrysler 300 modelo 1955
Podría argumentarse que carros como aquel Oldsmobile modelo 1949, el cual era verdaderamente liviano para la época, con su nuevo motor "Rocket V-8" o el fabuloso Chrysler 300, con su extraordinario motor Hemi V-8, que fue el primer carro de línea capaz de generar 300 HP, fueron en realidad los primeros carros musculosos estadounidenses. La verdad es que ambos hacían parte de ese selecto grupo de carros como el Plymouth Fury de 1956 y/o el Chevrolet Impala Súper Sport de 1961 con su poderoso motor V-8 de 409 pulgadas³ que en su momento alcanzaron a generar algún interés en los modelos de alto rendimiento, pero que no llegaron a cautivar el mercado completamente. Sin embargo, cuando salió el Pontiac GTO modelo 1964, algo disparó el apetito de las masas juveniles, abriendo el camino que lo llevaría a convertirse en el 1er carro musculoso altamente popular y ampliamente disponible. Su éxito fue tal que los niños y los jóvenes que por su edad no podían adquirirlo, convencían a sus padres para que lo hicieran. La era de los carros musculosos, duró aproximadamente 10 años, siendo inesperadamente enterrada por la crisis del petróleo de finales de 1973. Increíblemente, los muy conservadores directivos de la General Motors, no estaban muy de acuerdo con que la División Pontiac fabricara el GTO, pues no veían con buenos ojos toda esa ‘agresividad competitiva’ en un carro familiar; adicionalmente, a GM le preocupaba que este tipo de carros los hiciera ver mal ante sus clientes más conservadores y ante el Gobierno Federal, que venía amenazando con desvertebrarlos, como consecuencia de su posición dominante en el mercado a la que muchos detractores, especialmente en Washington, consideraban una corporación casi monopólica, pero Pontiac realmente necesitaba el GTO para mantener su imagen de empresa moderna y lucrativa, especialmente luego de haberse transformado de una división de automóviles mediocres para hombres mayores de la clase trabajadora a finales de 1950, a una atractiva compañía que fabricaba carros confiables y sexys que competían con éxito en los diversos circuitos nacionales. De repente Pontiac recibió un golpe bajo cuando empezaba 1963, pues GM decidió no participar más en carreras, lo que dejó a los carros medianos de línea sin la posibilidad de utilizar motores como el poderoso motor Pontiac V-8 de 389 pulgadas³, que necesitaba el GTO para convertirse en un mito.

Motor Pontiac V-8 de 389 pulgadas³ y Pontiac Tempest Sedán modelo 1963
El ingeniero jefe de Pontiac, John Z. DeLorean y los ingenieros Bill Collins, Jefe de carrocerías, Russ Gee y John Sawruk, pioneros del motor Pontiac V-8, se dieron cuenta que el poderoso motor Pontiac V-8 de 389 pulgadas³, cabía perfectamente en el compartimiento de motor del Pontiac Tempest, un carro de línea de tamaño mediano y sólo por la diversión convirtieron uno en el primer GTO.

Elliott "Pete" Estes Presidente de la División Pontiac entre 1961 y 1965
La plana mayor de la compañía y los publicistas al servicio de la marca entendían que sin la sugestiva propaganda que generaban los vehículos de carreras era muy difícil cautivar nuevos clientes y estaban seguros de poder compensarlo ofreciendo un carro que fuera estilizado, sexy y poderoso, que atrajera los compradores que querían estilo y desempeño. Siendo así, el gran jefe de Pontiac en ese momento, Elliott "Pete" Estes, que sabía que sin autorización oficial sus ingenieros habían creado un Tempest con el motor de 389 pulgadas³, decidió saltarse la prohibición de los motores grandes en carros medianos impuesta por los directivos de GM, ofreciendo un “paquete opcional” para el Pontiac Tempest. Así, los vehículos Pontiac Tempest, coupés y convertibles se ofrecerían con un motor pequeño y de bajo desempeño, pero con la opción del “paquete opcional” GTO. Sin importar lo que pensaban los más conservadores, algunos altos ejecutivos de Pontiac, se la jugaron completamente con este proyecto y permitieron que se desarrollara el GTO de forma secreta y posteriormente se lo presentaron, completamente desarrollado a los directivos de la GM, junto con muchos pedidos de parte de los concesionarios y distribuidores, por lo cual GM se vio prácticamente obligado a fabricarlo.

Línea de ensamblaje del Pontiac GTO de 1964
Este “paquete” ofrecía el poderoso motor Pontiac V-8 de 389 pulgadas³, capaz de generar 325 HP, una transmisión manual de tres velocidades con palanca HURST, suspensión deportiva, llantas más anchas, emblemas GTO, dos entradas de aire simuladas (cromadas) en el capó y doble sistema de exostos de salida. El “paquete” del GTO tenía otro pequeño paquete adicional que incluía una transmisión manual de cuatro velocidades, un volante o timón deportivo y el tacómetro, sin embargo, por US$ 115.78 adicionales se le podía incluir el famoso carburador “Tri-Power” de tres bocas que subía la potencia a 348 HP y llevaba el carro de 0 a 96 kms/h en solo 5.6 segundos, lo cual aún en los estándares de hoy es verdaderamente bueno El paquete se complementaba con la inclusión de las pastillas metálicas de frenado que ayudaban a detener el carro más rápido.

Pontiac Tempest LeMans GTO modelo 1964 
Los distribuidores de Pontiac inmediatamente se dieron cuenta que el "GTO" sería un gran atractivo para los clientes más jóvenes. De este modo, colocaron rápidamente pedidos por 5.000 unidades con la opción GTO, lo cual fue suficiente para que los directivos de GM miraran para el lado contrario y empezaran a fabricarlo. Este fue principalmente un negocio diseñado para hacer dinero y ni siquiera los directores más ortodoxos de GM lo iban a dejar pasar, aunque se equivocaron al pensar que esas 5000 unidades serían todos los que iban a vender ese año, esa equivocación fue por algo más de 27.000 unidades, porque en realidad se vendieron 32.450, convirtiendo al GTO, en el modelo nuevo mejor vendido en la historia de Pontiac. Y no es de extrañar. En esa época casi cualquier adolescente con un trabajo podía permitirse ese primer GTO, que robó su nombre de un Ferrari de carreras de producción limitada. Con sólo agregar US$ 295.,90 por el paquete opcional GTO a los US$ 2.556 que costaba un Pontiac Tempest Coupé Sport, podían hacerse a este musculoso vehículo.

Aquí un joven estadounidense posando junto a su recién adquirido Pontiac GTO en Marzo de 1964
El GTO parecía demasiado bueno para ser verdad. La revista especializada Car and Driver, incluso dijo en su portada que este nuevo musculoso americano era casi tan bueno como un Ferrari GTO, que también en esa época costaba una fortuna y era casi imposible de comprar. De hecho, la revista nunca consiguió un Ferrari GTO para compararlos, así que la prueba Pontiac GTO vs Ferrari GTO fue inventada. Por otra parte, el Pontiac GTO mencionado por la revista resultó ser un carro de producción altamente modificado, aunque eso no importó, al final la supuesta "prueba" terminó siendo la comidilla de la industria durante años y verdaderamente le ayudó a Pontiac a poner el GTO en el mapa mundial. Como era de esperarse en 1965 las ventas del Pontiac Tempest con el paquete GTO, se duplicaron en exceso y los pedidos alcanzaron las 75.352 unidades.

 
Pontiac Tempest GTO modelo 1965
Jim Wangers, quien fuera el gurú del mercadeo y la publicidad de Pontiac en ese momento y que ahora es un analista de “Automotive Marketing Consultants” en California, comercializó el GTO con todo, desde un disco de Ronny y los Daytonas, que tenía una canción apropiadamente titulada "GTO" que se convirtió en un hit nacional, hasta "zapatos para conducir" llamados GTO, fabricados por Thom McAn y una colonia para hombres, también llamada "Colonia GTO". Esa canción de Ronny y los Daytonas, todavía es posible escucharla en las emisoras que tocan música de época. Una nota curiosa es que solamente los modelos de los años 1964 y 1965, tenían el encendido al lado izquierdo, con lo cual imitaban a Porsche.

Disco con canción alusiva al GTO y zapatos de conducción GTO que hacían parte de la manera de promocionar el carro
En 1966, la opción GTO dejó de depender del Tempest para existir y se convirtió en un modelo por sí solo. Ese año hubo cambios de estilo los cuales en su mayoría se concentraron en el techo y las luces traseras. Los motores se mantuvieron sin cambios, pero a la mitad del año, el famoso carburador “Tri-Power” de tres bocas no se ofreció más. El GTO era aún más popular que nunca y la venta alcanzó las 96.946 unidades.

Línea intermedia de ensamblaje del Pontiac GTO de 1966, en Pontiac, Michigan
Línea final de ensamblaje del GTO, modelo 1966, en Pontiac, Michigan
Fotografía posterior del Pontiac GTO de 1966
En 1967 un nuevo y poderoso motor de 400 pulgadas³ fue introducido con una potencia que oscilaba entre los 255 HP y los 360 HP, y un torque entre 397 y 438 libras-pie, dependiendo de la configuración. Se produjeron cambios menores de estilo, sobre todo en la parrilla y en la parte trasera del vehículo. En 1967 se vendieron cerca de 82.000 GTO’s.

Pontiac GTO Convertible modelo 1967

2ª. Generación: 1968-1973

En 1968, la distancia entre ejes se amplió a 284.5 centímetros y ahora el GTO iba montado sobre una plataforma basada en el chasis tipo A de GM. En este año, además, se produjeron importantes cambios de estilo. Un bumper plástico, integrado a la parrilla, adornaba la parte delantera y los faros ocultos hacían parte del equipo opcional. Las opciones de motorización siguieron siendo iguales, pero se aumentaron la potencia y el torque. El motor V-8 de 400 pulgadas³ ahora producía entre 265 HP y los 360 HP y un torque entre 397 y 445 libras-pie, dependiendo de la configuración.

Pontiac GTO Convertible Automático modelo 1968
John Z. DeLorean, Director General de Pontiac; Steve Malone, Ingeniero Jefe y Bill Collins, Jefe de Carrocerías en 1968
En 1969, la competencia por el mercado se estaba volviendo feroz y en respuesta al éxito del Plymouth Road Runner (Correcaminos) y otras alternativas “musculosas” de bajo costo que surgieron durante la década, la División Pontiac comenzó a trabajar en una opción adicional de alto rendimiento y bajo precio, que podría incluirse como paquete “premium opcional” para el GTO. En un momento se pensó que esa opción se podría llamar “ET” (siglas que correspondían a “Elapsed Time”, no a extra-terrestre), sin embargo, según dijo alguna vez en una entrevista, el legendario John Z. DeLorean había quedado impresionado cuando vio por primera vez el Pontiac GTO, con este nuevo paquete “premium opcional”, pero pensó que el nombre de ET no era lo bastante pegajoso, así que basado en una comedia de televisión de NBC, muy popular en esos días que se llamaba “Laugh-In”, donde aparecía Sammy Davis Jr., vestido de juez y diciendo “aquí llegó el juez” sugirió como nombre The Judge (“El Juez”).

Prototipo del Pontiac GTO “The Judge” modelo 1969
El prototipo que le siguió luego de sugerir el nuevo nombre había sido pintado en “rojo carrusel”, un color un tanto más anaranjado que rojo, que era uno de los colores del Pontiac Firebird estándar; sobre esa pintura, este prototipo tenía una raya blanca contorneando los costados superiores que nacía muy delgada en la punta de los guardabarros y moría más ancha antes de llegar a la manija de las puertas; además estaba acondicionado con el motor “L74 Ram Air”, palanca de cambios en ‘T’ marca HURST, llantas completamente negras G70 x 14” y rines Rally II, con anillo gris, no cromado, persiana o rejilla negra partida en dos con los faros expuestos.

Pontiac GTO – “The Judge”, modelo 1969, con faros expuestos
Pontiac GTO – “The Judge” Convertible, modelo 1969, con ojitos cerrados. Solo se fabricaron 108 convertibles este año
Para el momento en que los primeros 2.000 “Jueces” previstos golpearon las salas de exposición y ventas en 1969, la raya lateral había sido modificada por una de dos colores que recorrían el contorno lateral del carro (a cada lado) empezando en la parte alta del guardabarros delantero y terminando justo donde la ventanilla trasera se une con el techo; igualmente se le incluyó un spoiler, un tacómetro encima del capó y la calcomanía “The Judge” (EL Juez). Se suponía que estos primeros carros vinieran con el emblema “The Judge” en la tapa de la guantera, pero por problemas de suministro no fue posible instalárselos. Un corto tiempo después de haber ajustado la línea de producción tras el trauma normal que genera una nueva variante en cualquier modelo, Pontiac comenzó a ofrecer “El Juez” en cualquier color exterior de la gama del GTO, sin embargo, se estima que por lo menos la mitad de los 6.725 fabricados se vendieron con el color “rojo carrusel” del prototipo inicial.

Planta de ensamblaje en Pontiac, Michigan – Momento de acople de la carrocería al Chasis de un GTO “The Judge”
Algunos periodistas de entonces describieron esta idea como un fracaso, pero para Pontiac, las cifras no fueron malas, aproximadamente el 10% de todos los GTO fabricados ese año se ordenaron con ese paquete “premium opcional”. La verdad es que tener todo lo que ofrecía por menos de US$400, era una ganga si se tiene en cuenta el costo de ordenar el motor Ram Air III y las ruedas Rally II por separado. Aunque “The Judge” fue pensado originalmente como una promoción especial por un año, sus ventas lo mantuvieron con vida durante las dos próximas temporadas. La versión de 1970 era básicamente el mismo carro, con la excepción de un cambio en las rayas, ahora eran un par de "cejas" por cada lado para acentuar las nuevas líneas de la carrocería y un alerón o spoiler que ya no se curvaba. El color cambió a Orbit Naranja y 1971 fue el último año para “The Judge” e igualmente el último año también para el convertible GTO y el primer año de los motores de baja compresión.

Pontiac GTO “The Judge” modelo 1969
Aunque este fue el año de lanzamiento de “The Judge” Pontiac puso en el mercado 65.454 GTO’s, sin ese “paquete premium”, entonces para competir, inclusive con sus hermanos de cuna como Chevrolet, Buick y Oldsmobile, Pontiac ofreció un GTO que incluía la opción de nuevos colores de pintura y tapicería, spoiler trasero, tacómetro en el capó y un motor V-8 Ram Air III de 400 pulgadas³, con transmisión manual o automática que generaba una potencia de 366 HP o un motor V-8 Ram Air IV de 400 pulgadas³, con transmisión manual o automática que generaba una potencia de 370 HP. Otras opciones incluían el motor estándar de 400 pulgadas³, con transmisión manual o automática, y un carburador de dos bocas o en su defecto de una boca para los modelos más básicos. También este año, la línea GTO tuvo mucho éxito y entre todas sus variantes vendió 72.287 unidades.

Pontiac GTO Convertible modelo 1969. Este año se fabricaron 7.328 GTO’s convertibles
En 1970, una vez más hubo modificaciones al estilo del GTO y su línea fue enriquecida con nuevos pliegues y ahora los cuatro faros expuestos mostraban su agresivo carácter. El motor fue rediseñado a tal punto que el motor de base dejó de ofrecerse y se introdujo un nuevo motor V-8 de 455 pulgadas³, que dependiendo de su configuración podía generar entre 360 y 500 HP. Aunque las ventas seguían siendo fuertes, empezaban a caer y solo se vendieron un poco más de 40.000 unidades.

Pontiac GTO modelo 1970
En 1971, el extremo frontal del vehículo recibió cambios menores de estilo y aunque esa no fue la razón, las ventas continuaron descendiendo y solo se vendieron cerca de 10.000 unidades. GM anunció que debido al aumento de las regulaciones de seguridad, las cuales afectaban radicalmente la forma en que el modelo había sido concebido y los nuevos y ambiciosos controles a las emisiones que exigían que los índices de compresión tenían que reducirse, obligándola todos en la industria a que los motores funcionaran con combustible sin plomo, iban, a partir de ese año, a reducir paulatinamente los caballos de fuerza, justo cuando algunos años antes, habían introducido un chasis más pesado, lo que le empezaba a quitar al GTO su capacidad de ser un vehículo musculoso y competitivo. Con este oscuro panorama, llegaron más malas noticias para el GTO; este iba a ser su último año como un modelo independiente aunque tal decisión no se tomó sino hasta 1973.

Pontiac GTO modelo 1971
En 1972, las opciones de los modelos “The Judge” y convertible, fueron canceladas. La potencia en caballos de fuerza siguió el mismo camino descendente que llevaban las cifras de ventas y solo se vendieron unas 5.800 unidades. A pesar que los enormes motores V-8 de 400 y 455 pulgadas³ seguían ofreciéndose, su potencia solo llegaba hasta los 250 HP y 300 HP, respectivamente.

Pontiac GTO modelo 1972
En 1973 se dio un cambio radical en el diseño del GTO, lo que al parecer ahuyentó a los compradores pues solo se vendieron 4.806 GTO’s y la potencia de sus motores ahora era de solo 230 HP y 250 HP. Su estatus de carro musculoso desapareció oficialmente. La nueva legislación sobre seguridad y emisiones de Co2, tomaron a los ingenieros de la industria aparentemente por sorpresa y las épocas aquellas, en las que todo era válido con tal de vender, terminaron.

Pontiac GTO modelo 1973

3ª. Generación: 1974

El modelo 1974 fue el último para el GTO y la tercera generación no prosperó. Ahora volvía a ser una opción, no en el Tempest, sino en el modelo Ventura. Salió en los estilos coupé y hatchback, con un motor de 350 pulgadas³ que generaba tan solo 200 HP, como única opción. En las huestes de Pontiac, todos sabían que el GTO estaba agonizando y le esperaba una muerte lenta y muy dolorosa. Solo 7.058 unidades se vendieron con la opción GTO.

Pontiac Ventura GTO modelo 1974
Aunque el viejo estilo agresivo y veloz del GTO ya no estaba presente en el Ventura GTO de 1974, algunos entusiastas recuerdan este carro, como un carro verdaderamente agradable y muy confiable. Pocos saben que en 1974, conquistó el título “Pure Stock” de la Asociación Nacional de Hot Rods, en Indianápolis. Existen varias razones por las cuales el GTO y los otros “carros musculosos” de los Estados Unidos, decayeron hasta el punto de desaparecer. La primera es que empezaban a entrar en vigencia estrictas regulaciones sobre el tipo de combustible (sin plomo) que limitaba severamente la potencia de los motores, aunque a la vez promovían un mejor rendimiento en millas por galón. Los costos de los seguros se volvieron muy altos para los carros musculosos, como consecuencia de los múltiples accidentes que causaban sus conductores, haciendo que estos quedaran fuera del alcance de muchos jóvenes (el tema de seguridad a la hora de un accidente hizo que todas las marcas replantearan sus diseños haciéndolos menos letales), y la estocada final la recibieron en Octubre de 1973, luego del apoyo de Estados Unidos a Israel en la guerra de Yom Kippur, cuando los países árabes de la OPEP, deciden que la única manera que ellos tenían para castigar al “Tío Sam”, era hacer un embargo petrolero y pararon los suministros, así que de una importación diaria de 1.2 millones de barriles provenientes del golfo pérsico, tan solo recibirían 19.,000 barriles, lo cual hizo que el precio interno pasara de 38.5 centavos de dólar por galón en Septiembre de 1973 a 55.1 centavos de dólar por galón en Junio de 1974, volviendo a este tipo de carros completamente antieconómicos.

El Pontiac GTO en Colombia









Es muy correcto afirmar que llegaron muy pocos Pontiac GTO a Colombia. Pero con la excepción basta. Las fotos incorporadas arriba exhiben las bellísimas líneas y exponen la excelente restauración del Pontiac GTO de propiedad de Luis Alberto Moreno Ruiz, uno de los más entusiastas coleccionistas de automóviles antiguos y clásicos de Colombia, nacido en Medellín, quién durante mucho tiempo se dedicó a dejar su Pontiac tal y como salió de la fábrica y lo imponen los cánones del constructor. Luis Alberto, además de contribuir con su credo y convicciones a la consolidación de la afición por los autos históricos, es el Director del Desfile de Autos Antiguos que la Fundación Museo de Transporte de Antioquia organiza anualmente en la Feria de Las Flores, con absoluto y tradicional éxito. En todos estos trámites, que le roban precioso tiempo a su familia, Luis Alberto, quién padece “fiebre automotriz crónica e incurable”, ha sido acompañado solidariamente por su esposa Isabel Cristina y por sus hijos Andres y Pablo, quienes sueñan, a diario, como su padre, con lo que en el OCCCCC denominamos “los monumentos históricos rodantes”. Las gráficas fueron tomadas durante la realización del Concours D´Elegance organizado en Rionegro, Colombia, en mayo de 2014, en el que concursó el Pontiac GTO deLuis Alberto, evento que contó con el patrocinio de importantes entidades, entre las que se destacó la famosísima cadena televisiva History Channel.