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Buick: Seis Musculosos para Caballeros

Por: Francisco Mejía-Azcárate
En la actualidad Buick es una marca que lucha por sobrevivir en los Estados Unidos, y lo ha logrado gracias esos SUV de lujo que se posicionaron muy bien en muchos hogares de clase media alta de los Estados Unidos, y también porque la marca Buick, es el mayor vendedor de GM, en China, donde solo en noviembre de 2020 vendió 106.234 unidades, de ellas 40.440 del muy apetecido compacto y lujoso sedán ‘Buick Excellence GT’, que debajo del capó, cuenta con un nuevo motor Ecotec de 1.5L, una transmisión automática de seis velocidades, y genera 111 HP y 104 libras-pie de torque. Estas especificaciones cumplen con los últimos estándares de “Emisiones 6B” de China, y hacen del automóvil una opción muy atractiva para los conductores de la nueva clase ‘media’ del gigante asiático. 

2021 Buick Excellence – Fabricado exclusivamente para el mercado chino

Posicionada detrás de Cadillac en la ‘escala de valores’ de GM, Buick se distingue por producir automóviles para un segmento muy especial; siempre se vendió a sí misma, como la “Marca de los Caballeros”, por eso es tan sorprenderte saber que Buick también fue uno de los nombres más importantes en la historia de los autos musculosos. Así es, la encopetada Buick fue una de las fuerzas más poderosas durante el apogeo de la era del ‘muscle car’ clásico, y siguió siéndolo mucho después. Junto con Chevrolet, Pontiac y Oldsmobile, Buick produjo algunos musculosos perfectamente pensados y diseñados, metiéndose entre los automóviles más rápidos y potentes que Detroit produjo en ese momento.

Y dado que Buick era y sigue siendo una marca de lujo de GM, llamaron a esos modelos "Gentlemen’s hot rods”, y eso se debió a que mezclaron potencia y rendimiento con un aspecto sobrio y características de lujo. Por supuesto, esos musculosos de Buick eran un poco más caros que los modelos de Chevrolet, Ford o Dodge. Sin embargo, esto los ha hecho aún más raros hoy, manteniéndolos fuera del foco de los coleccionistas convencionales. Así que aquí hay una lista de los seis mejores muscle cars clásicos y máquinas de alto rendimiento de esta legendaria marca. Te sorprenderá ver cuántos de estos musculosos respetablemente rápidos produjo Buick y cómo cambiaron la industria. Nadie dijo que el estilo estaba excluido a la hora de hacer rastrillar las llantas y quemar un poco de caucho.

Buick Skylark GS: El año 1964 fue muy importante para Detroit. Ford presentó el Mustang, Pontiac presentó el GTO, Plymouth presentó el Barracuda y Oldsmobile presentó el legendario 442. Sin duda alguna, la era de los autos musculosos estadounidenses había comenzado oficialmente. Sin embargo, en un principio Buick no no presentó modelo alguno direccionado a este mercado porque estaban más orientados a compradores maduros que preferían lujo sobre rendimiento, pero algunos gerentes de concesionarios a lo largo y ancho de los Estados Unidos, que sabían lo que se avecinaba, sintieron que no debían quedarse por fuera y presionaron con éxito a las directivas en Detroit, por lo que para el año modelo 1965, Buick decidió ponerle algo de esteroides a uno de sus modelos de la línea media para probar cual sería la reacción de su muy exclusivo séquito de compradores.

1965 Buick GS – Motor V-8 (401 CI / 445 Torque)


Para ello adoptó la fórmula de Pontiac, que consistía en utilizar un automóvil liviano, de tamaño medio, con un motor grande y potente. Primero lo hizo con el Skylark Gran Sport (GS), un auto relativamente liviano de tamaño mediano, y fue así que pusieron un muy bien balanceado motor de 401 CI (6.5L) en la carrocería de Skylark, y así nació Buick GS.

El reconocido motor ‘Nailhead’ producía unos briosos 325 HP, y tenía cabezales de alta compresión, entregando un rendimiento bastante convincente. Siempre famosa como empresa de ingeniería, Buick no solo agregaría a su nuevo modelo un gran motor, también mejoraron la suspensión y el frenado creando una máquina verdaderamente competente, capaz de rivalizar con el Pontiac GTO.

La reacción del público no se hizo esperar, Buick puso algo más de 15.000 unidades en el mercado ese primer año, demostrando que la majestuosa marca que solo fabricaba carros para caballeros tenía no solo la ingeniería, sino también los suficientes compradores con clase que necesitaban para morder un pedazo de ese pastel. Con este primer resultado, sabían que deberían introducir más modelos de este tipo, y así lo hicieron.

Motor Buick (Nailhead) V-8 401 pulg³, de 445 libras-pie de torque (603 N⋅m)

Algunos detalles de este elegante musculoso

Nota curiosa: Por política de la compañía, Buick no se permitía producir motores de más de 400 pulg³, pero cuando el afinamiento perfecto llegó a las 401 pulg³, todos miraron para el otro lado. En Buick, los nombres de los motores se refieren a la salida de par del motor en lugar de al desplazamiento. El "Wildcat 445" era un motor V-8, con un desplazamiento de 401 pulg³, que producía un par máximo de 445 libras-pie de torque (603 N⋅m), mientras que el "Wildcat 465" era otro motor V-8, con un desplazamiento de 425 pulg³, que producía 465 libras-pie de torque (630 N⋅m). La versión "dual quad" del Wildcat 465 se denominó "Super Wildcat".

Buick Riviera GS: Cuando a comienzos de la década de 1960, Detroit se dio cuenta de que esos lujosos cupés europeos de Gran Turismo (GT) llegaban a Estados Unidos y se vendían significativamente, el mensaje fue claro: ‘los compradores locales que estaban orientados al rendimiento no querían el prototipo de carro estadounidense que era grande, pesado e ineficiente’. Aunque tenían la potencia, no proporcionaban el manejo o la sensación de un automóvil verdaderamente deportivo, por lo que empezaron a recurrir a autos de marcas como Ferrari, Maserati, y Jaguar, en busca de la emoción y el prestigio de esos autos de alto rendimiento.

1965 Buick Riviera GS

Con este panorama en mente, GM decidió capitalizar esta tendencia introduciendo un nuevo modelo de lujo, que vendría con un gran estilo, un nombre genial y suficiente potencia para avergonzar a todos esos cupés europeos, y para ello presentaron el Buick Riviera en el año 1963. Convirtiéndose inmediatamente en uno de los autos más interesantes del mercado estadounidense, porque combinaba un elegante estilo de avanzada, un muy acogedor y moderno interior, con un gran motor V-8 Buick ‘Nailhead’. El Buick Riviera fue un éxito de ventas instantáneo.



Su competidor más directo en la escena local fue el famoso Ford Thunderbird. Pero Buick quería más, por lo que para el año modelo 1965, presentó al legendario Buick Riviera GS. Este además del lujo inherente a la marca, venía con una suspensión revisada y un motor V-8 denominado “Super WildCat” de 6.7L (425 pulg³), equipado con una relación de eje de 3.42 más agresiva y una suspensión más rígida y resistente. . La transmisión Super Turbine 400 conservó su convertidor de par de paso variable, pero estaba equipada con un selector de marchas de tres velocidades. Los tubos de escape dobles originales se incrementaron de 51 mm a 57 mm de diámetro interior y tenían menos vueltas para reducir la contrapresión. Además, tenía una serie de otras mejoras y artilugios de fantasía como aire acondicionado, dirección hidráulica, frenos de poder con discos adelante, faros ocultos activados por vacío, asientos eléctricos, una antena eléctrica, vidrios eléctricos, y un espejo del lado del conductor, convirtiéndolo en un excelente automóvil ‘deportivo’ para caballeros que querían presumir.

*El Riviera fue rediseñado para el año modelo 1966. Conservó su bastidor en X cruciforme, el mismo tren motriz y tampoco hubo cambio en los frenos, pero su nueva y curvilínea carrocería era más larga y más ancha y el carro pesaba 91 kilos más. Las ventanas de ventilación, una característica que GM había introducido en la década de 1930, estaban ausentes. Los faros permanecían ocultos, pero ahora giraban detrás de la rejilla cuando no se usaban, y nuevamente estaban dispuestos horizontalmente. El paquete Gran Sport permaneció disponible como opción. Los cinturones de seguridad traseros y la radio AM / FM eran opcionales. (*Wikipedia)

1968 Buick Riviera GS


1969 Buick Riviera GS


Buick Wildcat GS: Incluso antes del Rivera GS, o la locura desatada por los autos musculosos, se presentía que podría haber un gran mercado para un cupé de tamaño completo con el rendimiento de un automóvil deportivo. En aquellos días, los cupés de lujo como el Ford Thunderbird o el Cadillac Eldorado, eran todos unos automóviles grandes y pesados con un manejo suave, por lo que Buick presentó el Wildcat. Introducido en 1962 como uno de los primeros cupés de lujo para caballeros, el Wildcat, presentaba un motor de rendimiento ajustado y otras opciones lujosas y exclusivas dignas de un producto de Buick. Como siempre ha ocurrido, las personas jóvenes y exitosas querían un vehículo de alto nivel que pareciera caro, pero que aún tuviera suficiente potencia y dinámica de conducción para hacer que conducirlo todos los días fuera divertido. 

El éxito del Skylark GS y el Riviera GS inspiró a Buick a ofrecer el paquete GS en el Wildcat también, pero solo para el año modelo 1966. Sin embargo, el paquete era mucho más que dos letras en la tapa del maletero. Consistía en un motor "Super Wildcat" V-8, versión "dual quad" de 7.0L (425 pulg³), como la del Riviera, capaz de generar 340 HP y un filtro de aire cromado. Agregaron una suspensión y frenos revisados, e incluso un diferencial ‘Posi-Traction’ de deslizamiento limitado. Esto hizo que el rendimiento fuera incluso mejor que el Wildcat normal. Y, por último, el paquete GS estaba disponible tanto para el cupé como para el convertible. En total, se fabricaron 1.244 unidades del Buick Wildcat GS en 1966, 242 de los cuales eran convertibles.

1966 Buick Wildcat GS Convetible


1966 Buick Wildcat GS

Buick (Skylark) Gran Sport 400: El año modelo 1967 vio el rediseño de la gama Skylark. Y eso incluía no solo al modelo Gran Sport 400, que se estaba introduciendo, sino también al Skylark GS 350 y al California GS, estos dos últimos, venían con motor V-8 de 5.7L (350 pulg³) que solo generaba una potencia de 280 HP.

1968 Buick GS 400


Como lo indica su nombre, el GS 400, recibió también un nuevo motor de 400 pulg³, (6.6L) introducido en 1967 para reemplazar el 401 ‘Nailhead, mejorando así su rendimiento. Con una clasificación oficial que indicaba una potencia de 340 HP a 5.000 rpm y 440 lb-pie de torque a 3.200 rpm, igualaba el nivel de potencia del Buick Riviera GS. Para el año modelo 1969, se benefició de un nuevo sistema de inducción de aire frío.

En año modelo 1969, se introdujo un nuevo sistema de inducción de aire frío

Una actualización significativa que debutó como opción en 1969 fue el paquete ‘Stage 1’. Era un motor 400 básico, mejorado con un árbol de levas especial de gran elevación (identificado por tener una sola ranura mecanizada), varillas de empuje tubulares, resortes de válvula de servicio pesado, una tubería de succión de bomba de aceite de 5/8”, un distribuidor específicamente calibrado, un carburador Rochester de 4 bocas, y una bomba de combustible de alta capacidad. Cubiertas de balancines cromadas adornadas con culatas con válvulas más grandes de 2.12 / 1.75”, conjuntamente con un sistema de escape doble de baja restricción, el ‘Stage 1’ producía una potencia de 350 HP a 4.800 rpm. Según los registros, durante el año se instalaron 1.468 motores con el paquete Stage 1.

1969 Buick GS 400


Técnicamente, el paquete ‘Stage 1’ apareció durante 1968, como una mejora de venta libre en los concesionarios, y para el modelo 1969, salió el ‘Stage 2’ que cambió a un árbol de levas más agresivo (identificado por dos ranuras), aumentando la compresión a 11.0: 1, adicionándole un colector de admisión Edelbrock específico, un carburador Holley de 850 cfm y headers Mickey Thompson.

En una entrevista, el ingeniero retirado de Buick, Dennis Manner dijo que, "con el paquete completo del ‘Stage 2’, había una mejoría en tiempo de aproximadamente medio segundo sobre el ‘Stage 1’, pero producía 100 HP más, elevando la potencia hasta un poco menos de 500 HP, sin embargo, no generaba mucho torque — los caballos de fuerza están limitados por el flujo de aire, el torque está limitado por pulgadas cúbicas y la compresión". Además, el nuevo Gran Sport 400 también presentó una suspensión revisada, dimensiones ligeramente más grandes y mejores frenos.

1969 Buick GS 400

A los fanáticos de los autos les encantó el nuevo GS 400 que podía propulsar este coupé ligero de tamaño mediano de 0 a 60 mph en unos cinco segundos. Y dado que Buick era famoso por diseñar muy bien sus autos, el Gran Sport 400, estaba perfectamente balanceado permitiendo una maniobrabilidad competente y estable, incluso a altas velocidades.

Buick (Skylark) GS 455: Este es un Buick muy especial e interesante en la mitología de los ‘muscle cars’. Al igual que con todos los demás autos musculosos de GM, estos estaban limitados 400 pulg³. Pero, en 1970, cuando GM levantó su prohibición sobre el desplazamiento del motor, Buick introdujo este poderosísimo motor para un auto muy especial al que llamaron Gran Sport 455. Este automóvil presentaba el famoso motor V-8 de 7.5L (455 pulg³), que generaba una potencia de 360 HP, y podía lanzar este automóvil grande y pesado de 0 a 60 mph en solo alrededor de 5.5 segundos. Esto era increíblemente rápido en 1970 y su velocidad sigue siendo respetable hoy. De hecho, el ‘caballaje’ de salida no estaba tan lejos de la GS 400 de 1969. Pero la cifra de torque era significativamente mayor, por lo que el poderoso motor 455 entregaba más de 510 lb-pie de torque. Esos números lo convirtieron en uno de los motores más musculosos de todos los tiempos.

1970 Buick GS 455


Y fue esta característica la que lanzó a Buick a la primera fila de los modelos más potentes de la época. Sin embargo, como era un Buick, al GS 455 lo cargaron con el equipamiento estándar actualizado de la marca. Además, tenía una larga lista de extras opcionales. Entonces, con el paquete de extras completo, este súper lujoso y moderno musculoso ofrecía un agradable desplazamiento por calles y carreteras, pero si se le exigía podía ser increíblemente rápido.

1970 Buick GS 455 Convertible

Esos compradores, con dinero en el bolsillo que sentían que los 360 HP y las 510 lb-pie de torque no eran suficientes, Buick ofrecía los kits Stage 1, y Stage 2, los cuales eran extremadamente raros y costosos. Incluían diferentes sistemas de admisión, cabezales de alta compresión, partes internas del motor reforzadas y escape deportivo. Sin embargo, esos autos son extremadamente raros ya que la mayoría de los clientes desconocían la existencia de tales opciones. Por lo tanto, la mayoría de los compradores de los kits Stage 1, y Stage 2, eran corredores de carreras profesionales.

1970 Buick GS Stage 1

1970 Buick GS Stage 2


Buick (Skylark) GSX: El año modelo 1970, fue un año decisivo para los modelos autos musculosos de alto desempeño estadounidenses. Nunca había habido tantos modelos geniales de donde escoger, y gracias a que las ventas no solo eran constantes sino que además parecían no tener límite, Buick presentó el modelo definitivo que cerraría esta loca y desenfrenada carrera por los caballos de fuerza: El legendario y escaso Buick GSX. Las siglas GSX significaban Gran Sport Experimental.

1970 Buick GSX Stage 1 (Blanco Apollo)


Era básicamente un Gran Sport 455, mejorado visualmente con un paquete de rendimiento Stage 1. El Buick GSX debutó en 1970 con un paquete de gráficos distintivos que no eran ni típicos, ni comunes de los productos Buick. Estaba disponible únicamente en dos brillantes colores, blanco Apollo y amarillo Saturno. Adicionalmente, venía con dos alerones, uno en la parte delantera debajo del bumper y uno trasero sobre el maletero, además de tomas de aire funcionales en el capó. También tenía franjas laterales y ruedas Rally. Eran verdaderamente fáciles de distinguir.

Distancia entre ejes: 2844.8 mm (112 pulgadas)
Peso: 1.615,70 kilos (3,562.00 libras)
Precio Base: US$ 4.880

La potencia de salida se registró igual a 345/350 HP / 510 lb-ft. Pero debido a que el Buick 455 era significativamente más liviano que el Chevelle 454, y el Plymouth Hemi 426, el GSX era un ganador seguro en las carreras callejeras en todo Estados Unidos, llegando a ganarse el sobrenombre: “Asesino de Barracudas”

Sin embargo, a pesar de todas las buenas características y cualidades del GSX, así como los numerosos elogios de la prensa automovilística, Buick fabricó solamente 678 unidades del GSX, en 1970, y solo 178 fueron pintados en blanco Apollo, al resto se le dio el color amarillo Saturno.

1970 Buick GSX Stage 1 (Amarillo Saturno)

1970 Buick GSX Stage 1 (Amarillo Saturno)


Infortunadamente, el paquete GSX agregaba US$ 1.100 sobre el precio de un GS 455 normal. Por lo que se concluye que este aumento de precio resultó ser demasiado caro para la mayoría de los compradores. Entonces, aunque la opción GSX siguió estando disponible para 1971 y 1972, Buick los produjo en cantidades aún menores.

La Historia del motor "Buick Aluminium V-8" - Nadie sabe para quien trabaja

Por: Francisco Mejía-Azcárate
Esta es la historia de un motor que no convenció a sus coterráneos en los Estados Unidos pero conquistó el corazón de los ingleses y prestó un inusitado servicio a la industria automotriz británica. Con una historia similar a la del niño que en la escuela reprobaba todas sus materias pero crecería para convertirse en un alto y destacado ejecutivo, la problemática juventud del motor Buick V-8 de aluminio de 215 pulg³ (3.5L) no impidió que tuviera una fructífera vida en otras latitudes. Nacido en 1961, este resistente motor introdujo el turbocompresor en los automóviles de línea, pero no logró ganar una audiencia suficiente en su propio país de origen por lo que fue enviado a Inglaterra para vivir su vida en todo lo que los británicos fabricaban, desde los encopetados Range Rover hasta los impredecibles TVR. En el transcurrir de su vida, este motor, más comúnmente conocido como el "Buick Aluminium V-8" por razones que pronto se explicarán, inspiró innumerables diseños y permitió fortalecer la industria artesanal de autos deportivos en Gran Bretaña y Australia, siendo el único diseño de motor estadounidense que ha ganado un título de Fórmula 1. Se podría argumentar que el "Buick Aluminium V-8" fue tan ingenioso como el motor de bloque pequeño de Chevrolet.

General Motors comenzó a estudiar la posibilidad de fabricar motores V-8 de aluminio en 1950, con la intención de usarlos en sus ‘concept cars’ o autos de ensueño LeSabre y XP-300. Aunque el aluminio fundido se había utilizado a principios del Siglo XX para la fabricación de cárteres, la construcción de bloques enteros y culatas con este material fue un importante paso adelante en la metalurgia estadounidense.

Harley Earl, Director ‘eterno’ de Diseño en GM a bordo del auto de ensueño General Motors LeSabre (1951)
1951 Buick XP 300 Concept car
En Europa, marcas como Alfa Romeo, Ferrari, Lancia, Porsche, Rolls-Royce y Volkswagen perfeccionaron la fundición y fabricación de motores de aluminio después de la 2da Guerra Mundial. El éxito de las importaciones del Volkswagen Escarabajo hacia Norte América, convenció a los fabricantes de automóviles estadounidenses, que pronto iban a necesitar automóviles de menor tamaño propulsados por motores más pequeños y livianos para competir con lo que estaba llegando de Europa. En 1960, el Chevrolet Corvair comenzó a cambiar a motores de aluminio, seguido de Buick, Oldsmobile, Pontiac, Plymouth y en el año 1961, lo hizo Rambler.

1962 Buick Skylark Convertible con motor V-8 -3.5L de aluminio

El atractivo del aluminio es que su densidad, o peso por volumen, es 60% menor que la del hierro fundido o "hierro gris", hasta entonces el material tradicional para producir los bloques de los motores. Por libra, el aluminio alcanza dos o tres veces la rigidez y la resistencia a la flexión del hierro fundido y tres veces la resistencia a la tracción, sin embargo, no es un secreto que la desventaja del aluminio es su costo. El mineral de hierro simplemente se extrae, se funde y se mezcla con algunos ingredientes antes de la fundición, pero el refinado del aluminio es un proceso complejo que requiere muchísima energía. Primero, se extrae mineral de bauxita, que es un material algo similar a la arcilla, después de la fusión y la sedimentación, la alúmina (óxido de aluminio) en el mineral fundido se purifica a base de corriente eléctrica, por medio de un proceso llamado electrólisis.

Motor V-8 de aluminio desarrollado por Buick
NOTA: Debido al alto consumo de electricidad de las plantas de fundición de aluminio, éstas generalmente se construyen cerca a las represas hidroeléctricas, donde la electricidad es abundante y menos costosa. Como resultado, el aluminio por lo general cuesta cinco veces más por libra que el hierro gris.

La historia nos cuenta que a mediados de la década de 1950, el ingeniero de GM, Joseph Turlay, quien diseñó el primer V-8 de producción de Buick para el año modelo 1953, separó un Buick Special de la línea de montaje y le montó a un bloque experimental de aluminio fundido, cabezales Hemi, un sobre-alimentador y carburadores dobles generando una potencia de 335 HP a partir de un motor de 215 pulg³ (3.5 litros).


Lograr todo ese desempeño en un motor V-8 de solo 550 libras de peso (249.4 kg), representó un gran avance en comparación con las 700 libras (317.5 kg) del típico motor de hierro fundido. En la fotografía que sigue se puede observar la diferencia entre el nuevo motor V-8 de aluminio y uno tradicional de hierro fundido.

Los ingenieros de GM pronto comenzaron a trabajar en el desarrollo de un V-8 de aluminio para impulsar los modelos Buick Special, Oldsmobile F-85 y Pontiac Tempest programados para 1961. Al final, Buick ganó las tareas de desarrollo y fabricación, con Turlay supervisando y Cliff Studaker asistiendo al tremendo esfuerzo de ingeniería. El plan de GM era utilizar carrocerías unificadas tipo Corvair para a partir de allí apuntalar sus nuevos autos compactos. Teniendo una conducción y un manejo más refinados justificarían, con suerte, precios más altos para los modelos compactos más lujosos. Además, el motor V-8 de aluminio tendría un ahorro significativo de peso sobre el chasis, mejorando así el desempeño y el rendimiento.

Vista exterior y vista interior del motor “Buick Aluminium V-8”
Después del desarrollo del dinamómetro y luego de realizar un millón de millas de pruebas de durabilidad, el motor V-8, de 215 pulg³ (3.5 litros) de aluminio de Buick fue ajustado para entregar 155 HP (brutos) a 4.800 rpm y 220 lbs-pie de torque a 2400 rpm, con una curva de torque relativamente plana. Aumentando la relación de compresión a 10.25: 1 y agregando una salida aumentada con un carburador de cuatro bocas, la potencia aumentaba a 230 lbs-pie y 185 HP, o 0.86 HP por pulg³. En comparación, el motor V-8 de 283 pulg³ (4.6L) de Chevrolet, este entregaba 230 HP, o 0,81 HP por pulg³ con un carburador de cuatro bocas.

Oldsmobile entró en el año modelo 1961 con una versión de este V-8 de aluminio llamada ‘Rockette’ para evocar un vínculo familiar con el muy reconocido motor Rocket 88. Para hacer un uso eficiente de las instalaciones de fabricación, Buick se encargó de todos los bloques y los cigüeñales, y Oldsmobile fabricó sus propios cabezales, pistones, tren de válvulas y colectores de admisión.

A la izquierda el motor Buick a la derecha el de Oldsmobile // Así de livianos son los bloques que los puede cargar un hombre
Una diferencia significativa en los bloques fue el uso de cinco pernos por cabeza de cilindro por parte de Buick, mientras que Oldsmobile prefirió que fueran seis (esté atento al porque). Pontiac equipó la mayoría de sus autos Tempest con lo que llamó ‘Indy Four’, que era básicamente, un motor V-8 cortado por la mitad; el motor V-8 Buick de aluminio de 215 pulg³ (3.5 litros) estaba disponible como una actualización con un costo adicional.

Dan Gurney en las 500 Millas de 1962 a bordo del ‘Thompson’s Harvey Aluminum Special’
La comunidad amante de las carreras a nivel mundial también quedaría impresionada con este pequeño motor V-8 estadounidense. Mickey Thompson concluyó que este nuevo motor ultraliviano era el medio ideal para sacudir a la tradicional multitud seguidora de los motores tipo ‘Offenhauser en Indy’. En las 500 Millas de Indianápolis, del año 1962, Dan Gurney se clasificó octavo en el ‘Thompson’s Harvey Aluminum Special’ el cual estaba propulsado por un Motor Buick V-8 de aluminio, de 4.2L, pero se retiró faltándole solo 10 vueltas porque se le dañó la caja de cambios.

Desafortunadamente, el público comprador no llegó a los nuevos autos compactos premium de GM. Solo Pontiac superó las 100.000 unidades en ventas en 1961; Las ventas combinadas del Buick Special, el Oldsmobile F-85, y el Pontiac Tempest superaron el volumen de ventas de Corvair en solo un 10%. El problema era el precio. El Oldsmobile F-85 más barato costaba US$ 118.oo más que un Chevrolet Bel Air. Temerosos de esperar a que las ventas aumenten, Buick y Oldsmobile reajustaron rápidamente sus programas comerciales. En 1962, Buick bajó un escalón en el mercado y Oldsmobile subió al siguiente peldaño en la escala de precios. En Buick, el motor que le hacía compañía al “Aluminium V-8” en 1962, era un modesto pero buen motor V-6. Para ahorrar por el mayor costo del aluminio, el bloque y los cabezales se produjeron en hierro fundido. Mantener el ángulo V de 90º del V-8 no era ideal desde el punto de vista de la vibración en el nuevo V-6, pero permitió fabricarlo con las herramientas existentes, y así lo que comenzó como un experimento algo deficiente finalmente terminó extraordinariamente bien con la creación de eterno motor V-6 de 3.8L de GM. (Una historia para otro artículo).


Oldsmobile renombró su Rockette V-8 de aluminio como “Jetfire Turbo Rocket” al agregar un turbocompresor ‘Garrett AiResearch’ alimentado por un carburador Rochester de una sola boca lateral. Haber salido unas pocas semanas al mercado antes que el ‘Corvair Monza Turbo’ de Chevrolet, le dio a Oldsmobile los derechos de presumir alegando ser el primer modelo de producción turboalimentado del mundo. La potencia máxima aumentó a 215 HP a 4800 rpm, superando el obstáculo de 1 HP por pulg³. La curva de torque alcanzó su punto máximo a una potencia de 300 lbs-pie de torque a 3.200 rpm.


Sin haber hecho cambios importantes en este motor, no se percibieron afectaciones en suavidad y/o capacidad de conducción, sin embargo, la potencia promedio tuvo un incremento de aproximadamente un 40%. Los molinetes del turbo que giraban a 90.000 rpm estaban soportados por cojinetes de aluminio lubricados con el mismo aceite del motor. Los gases del escape aceleraban la rueda de la turbina de aleación de acero de 40.000 rpm en velocidad crucero, a 80.000 rpm en menos de un segundo después de pisar el acelerador. Una compuerta integrada en el turbocompresor para liberar gases sobrantes limitaba la presión de impulso a 5 psi.

Dibujo que muestra la forma como trabaja el turbo en el motor Oldsmobile de aluminio

En lugar de reducir la relación de compresión 10.25: 1 del V-8 estándar de aspiración natural, lo que penalizaría la eficiencia del combustible, Oldsmobile ideó un sistema que medía el fluido Turbo Rocket durante las condiciones de aceleración en una relación 1:10 con la gasolina consumida. Este sistema era un elixir 50/50 de agua destilada y alcohol metílico (anticongelante) con un chorro de inhibidor de corrosión, que enfriaba la mezcla de gasolina y aire lo suficiente como para evitar la detonación. Para su sorpresa, los ingenieros de Oldsmobile descubrieron que el contenido de alcohol agregaba 6 HP a la potencia máxima.

¿Esos pernos por cabeza de cilindro adicionales? Oldsmobile los diseñó en su versión del motor V-8 de 215 pulg³ para ayudar a evitar la deformación de sellos de la culata en versión turbo. Los pistones, los cojinetes y las válvulas fueron actualizados.

El tanque que almacenaba este ‘elixir’ estaba presurizado por un grifo del compresor del turbo para forzar la entrega a la cámara de flotación del carburador. Se proporcionaron salvaguardas para inhibir el impulso cuando se agotaba el fluido esencial. Las pruebas predijeron que el suministro de cinco cuartos de esta ‘elixir’ duraría aproximadamente 1.000 millas (1.609 km). Se incluía una botella de vidrio con el líquido mágico adjunta al motor.

El turbocompresor T5 era un diseño instalado en una versión especial del F85 Cutlass llamada Jetfire
Orgullosos de su logro, los ingenieros de Oldsmobile, Gil Burrell, Frank Ball y James Lewis concluyeron su documento técnico del motor ‘Turbo Rocket’ diciendo: "Este motor es un desarrollo que pronto empezará a ser apreciado por todos los ingenieros encargados de mejorar el rendimiento y de interés para muchas otras personas en la plantas y fábricas donde se producen motores avanzados". "El gurú técnico de la revista especializada Car and Driver, el Sr. Roger Huntington, calificó este motor como "el diseño más radical de una fábrica estadounidense en muchos años". Calificó al "Oldsmobile Cutlass F-85 Jetfire 62" como un automóvil de tamaño mediano, elegante y cómodo de alto rendimiento".

Infortunadamente, este pequeño, potente y radical motor de GM quedó atrapado en el medio de la nueva era de los autos musculosos que se tomó a la industria automotriz estadounidense a partir de 1964. Por ejemplo, para el año modelo 1964, los automóviles compactos premium de GM se convirtieron en carrocerías ‘A’ intermedias. Los automóviles con este tipo de carrocerías ‘A’ estarían propulsados exclusivamente por motores de hierro fundido. Buick y Oldsmobile mantuvieron el motor V-6 y agregaron opciones más grandes de motores V-8. Pontiac usó un motor de seis cilindros en línea, procedente de Chevrolet, para sus automóviles básicos y motores V-8 que iban desde 327 pulg³ (5.3L) hasta un salvaje motor V-8 de 421 pulg³ (6.9L).

El motor “Buick Aluminium V-8” de 215 pulg³ (3.5L) duró solo tres años modelo, en parte porque era una indulgencia costosa y en parte porque cuando el proceso de fundición sufría problemas de porosidad (infiltración a través de las paredes del bloque de cilindros) se producían muchas segundas que había que re-fundir, y esos costos fueron minando la voluntad de la alta gerencia. Otro problema se suscitaba porque era común que los clientes no usaran el anticongelante adecuado, lo que obstruía los radiadores con depósitos de aluminio, y para empeorar las cosas, o para acabarla de amolar, como dicen mis amigos mejicanos, muchas veces mecánicos inexpertos cambian apresuradamente las bujías dañando la rosca en las cabezas de aluminio. Otro ‘item’ en la lista de problemas se daba porque los propietarios de los Oldsmobile F-85 Jetfire, a menudo ignoraban la luz del tablero que les indicaba que debían reponer su fluido Turbo Rocket.

Sin embargo, en el caso de Oldsmobile, el problema más apremiante fue que la venta estuvo por debajo de las 10.000 unidades de automóviles turbo, lo que resultó en su cancelación después de solo dos años modelo. Algunos distribuidores incluso se inclinaron a quitar los turbos a los clientes descontentos. El Corvair Monza Spyder tampoco logró superar las 10.000 unidades en ventas en el año 1962, lo que sugiere que los turbo-compresores eran demasiado misteriosos para la mayoría de los compradores de autos compactos.

Al otro lado del mundo (Australia), el ligero y compacto motor V-8 de Oldsmobile se recibió con mucha mayor consideración. El piloto de carreras australiano Jack Brabham encargó a su socio y proveedor de autopartes Repco que basara un motor V-8 de Fórmula 1, en el bloque de aluminio del motor Oldsmobile, fabricado por Buick, dotándolo de cabezales SOHC y un cigüeñal plano para producir más de 300 HP, incrementando la proporción de compresión de 11: 1, y manteniendo un desplazamiento de solo 3.0L. Ese astuto movimiento le valió a Brabham los títulos de pilotos y constructores de 1966. Esta ha sido la primera y la única vez que un motor con raíces de autos de producción estadounidenses triunfara en la Fórmula 1.

Jack Brabham, Campeon ed F-1 en un Brabham BT19 con un bloque de aluminio proveniente de GM

Al otro lado del Atlántico, “The Rover Company Limited” de Gran Bretaña, tuvo a bien aprovecharse del ‘Buick Aluminium V-8’. A principios de la década de 1960, el motor seis cilindros en línea de 3.0L, más conocido como el ‘F-head’ que impulsaba su sedán insignia estaba ya fuera de época y retrasado para su reemplazo. En una visita a los Estados Unidos, el Director y Gerente de Rover, William Martin-Hurst, se tropezó con un motor ‘Buick Aluminium V-8’ que la compañía “Mercury Marine” tenía destinado para instalar en un bote, pero tras un corto cambio de ideas fue enviado a Inglaterra donde los ingenieros de Rover estaban menos que entusiasmados con la idea de usar un motor estadounidense en sus automóviles, pero el V-8 de aluminio transformó radicalmente el rendimiento del Rover usado como prueba- Este novedoso V-8 era solo un poco más pesado que el motor de cuatro cilindros del Rover P6, significativamente más liviano que el ‘F-head Six’ del P5 y dramáticamente más poderoso que cualquiera de los dos, por lo que finalmente concluyeron que satisfaría sus necesidades.

Si Buick todavía hubiera estado construyendo el V-8 de aluminio, Rover probablemente habría acordado comprar motores completos para usar en sus propios autos. Sin embargo, dado que el motor de aluminio ya no estaba en producción, Martin-Hurst se acercó a Edward D. Rollert, quien presidía Buick Division, desde 1959, sobre la posibilidad de que Rover comprara los derechos de fabricación. Aunque GM vaciló en un principio por lo costosa que había resultado la investigación, a principios de 1965 se llegó a un acuerdo.

Este acuerdo le dio a Rover los derechos para fabricar y usar el motor de aluminio, eso incluía datos técnicos, planos y algunos motores usados. El diseñador Turlay, a punto de retirarse de Buick, se mudó a Inglaterra para ayudar a reiniciar la producción. Aparentemente, a nadie en GM se le ocurrió que Rover estaría compitiendo contra las propias marcas europeas de GM, Opel y Vauxhall, con el motor exiliado.

Rover cambió la fabricación de bloques a fundición en arena convencional con camisas de cilindro prensados para resolver el problema de porosidad para siempre. El primer automóvil Rover que llevaría este motor, programado para generar 184 HP, sería el Sedán P5 del año modelo 1967. La versión inicial del motor Rover tenía un desplazamiento de 3.5L (3.532 cc), equivalentes a 215.5 pulg³. El diámetro y la carrera fueron 88.9 mm × 71.12 mm. El novedoso motor ‘Buick Aluminium V-8’ que nadie quiso en los Estados Unidos, tendría ahora una prolífica vida en la familia Rover de Gran Bretaña. Ya para 1968, fue instalado en P6, posteriormente se le montó al SUV de lujo Range Rover cuando debutó en 1970. La exitosa durabilidad de la marca Land Rover es, sin lugar a dudas, el resultado directo de su llegada con un motor suave y potente.

1967 Rover P5 Sedán – Motor V-8 de aluminio de 3.5L
1968 Rover P6 Sedán – Motor V-8 de aluminio de 3.5L
SUV de lujo 1970 Range Rover – Motor V-8 de aluminio de 3.5L

Llevado hasta los 5.0L, el V-8 de aluminio prosperó en autos de marcas tan variadas como MG, Morgan, Triumph y TVR, permaneciendo en producción hasta el año 2004. La empresa remanufacturera MCT (MCT ReMan Ltd) tomó el relevo para continuar el suministro de motores a las marcas especializadas de bajo volumen de Gran Bretaña, hasta el año 2010. La industria automotriz británica es consciente que sin este V-8, los japoneses con sus muy eficientes marcas habrían aniquilado los autos deportivos británicos tan rápido como lo habían hecho con la industria de motocicletas del Reino Unido.


Las valientes iniciativas de GM, en el desarrollo de motores como el ‘Buick Aluminium V-8’, así como el mejoramiento de los sistemas de turbo-alimentación produjeron significativos éxitos como un notable triunfo en las carreras de Fórmula 1, haber salvado miles de empleos en la industria automotriz británica y millones de clientes satisfechos, en variadas y reconocidas marcas de vehículos. Como dice el adagio popular, tantas veces repetido por mi madre: ¡Nadie sabe para quién trabaja!

La historia fotográfica de Buick en la década de 1950

Por: Francisco Mejía-Azcárate

Terminada la 2ª Guerra Mundial Estados Unidos concentraba la mayor parte de la capacidad manufacturera mundial, así como también los mayores esfuerzos en investigación y desarrollo. De las 100 principales innovaciones introducidas en este período, 60 provenían de compañías estadounidenses. Una de las razones que explican esta transición es la rápida reconversión de la industria bélica, hacia la producción de bienes de consumo, alentada por la reducción de impuestos y al elevado nivel de gastos generado por parte del gobierno. Mayor importancia aún tuvo el incremento de la demanda en una población que llevaba varios años sacrificándose por la guerra. Así, en 1950, el PIB norteamericano equivalía a más del 27% del mundial, mientras que en 1913, no llegaba al 9%. El PIB per cápita de los norteamericanos era bastante más alto que el de los habitantes de los otros países que se vieron involucrados en el conflicto mundial. EEUU salió de la 2ª Guerra Mundial transformado en el indiscutible líder económico mundial. Sin embargo, el resto del mundo capitalista (Europa Occidental y Japón) pronto logró recuperarse e incluso acortar distancias respecto a EEUU.

La Buick no fue ajena a esta bonanza y se consolidó brindando formidables y confiables automóviles, con un estatus indiscutible, que favoreció principalmente a la clase media alta estadounidense al prometer modelos suficientes para todos los presupuestos. Durante mucho tiempo Buick, que fue un símbolo de esa clase media alta e influyente, mantuvo su tradicional cuarto lugar en la posguerra, al continuar ofreciendo un estilo atractivo, de funcionamiento fácil y casi que con los mismos lujos y la calidad de Cadillac. Durante esa década los vehículos Buick fueron muy apetecidos en el exterior, en el cual estas magnificas berlinas eran símbolo de estatus. Desde Méjico hasta la Argentina y en buena parte de Europa Occidental la marca Buick se distinguió por su diseño, calidad y confiabilidad. Con una calidad muy similar a la de Cadillac, a unos precios más razonables, año tras año durante la década de 1950, la compañía Buick fue introduciendo, paulatinamente, adelantos tecnológicos que mejoraban el desempeño y la confiabilidad de sus vehículos. Fue, en esencia, una década maravillosa para la marca.

Modelo 1950 Buick Roadmaster Riviera Coupe
Modelo 1950 Buick Roadmaster Woody Estate Wagon Model 79R
Modelo 1950 Buick Special Model 46SD
Modelo 1950 Buick Super Riviera Two-Door Hardtop
Modelo 1950 Buick Super Riviera Sedan (Dynaflow Transmission - Body by Fisher)
Modelo 1951 Buick Eight Super 2-door Sedan
Modelo 1951 Buick Eight Super 4-door Sedan
Modelo 1951 Buick Roadmaster Convertible Series 70
Modelo 1951 Buick Roadmaster Series 70
Modelo 1951 Buick Roadmaster Series 70 Woody Estate Wagon
Modelo 1951 Buick Roadmaster Coupe
Modelo 1951 Buick Super Convertible
Modelo 1952 Buick Special (Plegable informativo)
Modelo 1952 Buick Special (two door sedan)
Modelo 1952 Buick Super Convertible
Modelo 1952 Buick Super Model 50 Woody Estate Wagon
Modelo 1952 Buick Super Model 59 Woody Estate Wagon
Modelo 1953 Buick Roadmaster Convertible (Aviso publicitario)
Modelo 1953 Buick Roadmaster Convertible
Modelo 1953 Buick Roadmaster Estate Wagon
Modelo 1953 Buick Series 50 Super-8 Convertible
Modelo 1953 Buick Series 50 Woody Estate Wagon
Modelo 1953 Buick Skylark Convertible
Modelo 1953 Buick Skylark Convertible
Modelo 1953 Buick Skylark 2 door (pillarless)
Modelo 1953 Buick Special 2 door (pillarless)
Modelo 1954 Buick Century Riviera Coupe, Ad.
Modelo 1954 Buick Century Riviera Hardtop Coupe
Modelo 1954 Buick Special 4 door Sedan
Modelo 1954 Buick Special 4 door Sedan
Modelo 1954 Buick Special Station Wagon
Modelo 1954 Buick Skylark Convertible
Modelo 1955 Buick Super Riviera Hard Top Coupe
Modelo 1955 Buick Riviera 56R Super
Modelo 1955 Buick Roadmaster Series 70
Modelo 1956 Buick Special 2 door Sedan
Modelo 1956 Buick Super Riviera 4 door (Pillarless)
Modelo 1956 Buick Special 4 door Sedan
Modelo 1956 Buick Century Convertible
Modelo 1956 Buick Century Riviera Coupe
Modelo 1956 Buick Special 4-door Station Wagon
Modelo 1957 Buick Special 4-door Sedan
Modelo 1957 Buick Century Series 60 Convertible
Modelo 1957 Buick Roadmaster Series 75 Convertible
Modelo 1957 Buick Century Caballero Estate Wagon
Nota: Las carriolas “Estate Wagon Caballero” solo se fabricaron entre 1957 y 1958. El nombre “Caballero” le fue asignado exclusivamente a las carriolas de la línea Century, lo que quiere decir que no todas las carriolas fabricadas por Buick en esos años eran “Caballero”.

Modelo 1958 Buick Special Series 40 Convertible
Modelo 1958 Buick Roadmaster Series 70 2 door Convertible
Nota: En 1958 todos vehículos de todas la marcas empezaron a tener dos luces frontales y muchas otras características tecnológicas homologadas como consecuencia del "Acuerdo de 1958", titulado oficialmente "Acuerdo relativo a la adopción de prescripciones técnicas uniformes aplicables a los vehículos rodantes y así mismo a los equipos, piezas y partes que se ensamblen en esos vehículos y las condiciones de reconocimiento recíproco de las homologaciones concedidas conforme a dichas prescripciones".

Modelo 1958 Buick Series 70 Roadmaster 2 door Hardtop
Modelo 1958 Buick Century Caballero Estate Wagon
1958 Buick Riviera Estate Wagon (4-door hardtop)
Modelo 1959 Buick Invicta Coupe
Modelo 1959 Buick LeSabre Convertible
Modelo 1959 Buick LeSabre Estate Wagon
Modelo 1959 Buick Electra 225 Riviera Sedan
Modelo 1959 Buick Electra 225 Convertible